Tiempo de lectura: 4' 12'' No. de palabras: 702

Irán y seis potencias mundiales comenzaron hoy en Bagdad una nueva negociación con el objetivo de frenar la peligrosa escalada en torno a la política nuclear iraní, acusada de querer fabricar la bomba atómica, mientras que en Occidente advierten contra una maniobra dilatoria del gobierno iraní.

Los representantes de Irán y del Grupo 5+1 -formado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Gran Bretaña) y Alemania-, se reunieron en una residencia oficial de la Zona Verde, un barrio hiperprotegido en el centro de la capital iraquí.

Estas conversaciones se proponen moderar las tensiones creadas por las sospechas de un grupo de países sobre el alcance del programa nuclear iraní, una cuestión que ya representa una amenaza de un conflicto armado en una región altamente volátil.

En tanto, altos funcionarios israelíes, encabezados por el primer ministro Benjamin Netanyahu, agitan la amenaza de operaciones militares y expresan sus dudas sobre la eficacia de las sanciones contra Irán.

A su vez, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad reiteró el miércoles que el programa nuclear de su país no se propone la construcción de un arma nuclear.

“La producción y utilización de armas de destrucción masiva son contrarias a la religión, y no tienen ningún lugar en la doctrina de defensa de la República Islámica de Irán”, dijo Ahmadinejad en un mensaje leído ante familiares de víctimas de armas químicas durante la guerra con Irak (1980-1988).

En tanto, el jefe de los negociadores iraníes, Said Jalili, dijo esperar que las negociaciones iniciadas este miércoles, “fundadas sobre la cooperación”, constituyan “el punto de partida de una nueva era” en las relaciones entre los países que participan de las reuniones, según la prensa iraní.

“Sentimos que Occidente ha comprendido que no es momento de utilizar la estrategia de la presión”, dijo Jalili, en declaraciones mencionadas por las agencias Fars y Mehr.

“Esperamos que las negociaciones en Bagdad serán una buena ocasión para que el grupo 5+1 renuncie a algunas de sus estrategias estériles”, añadió.

Por su parte, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, dijo que Irán estaba listo para avanzar.

“Tenemos la impresión clara, luego de los contactos preliminares, que la parte iraní está lista para dar su acuerdo a medidas concretas”, dijo Lavrov, de acuerdo con la prensa rusa.

En la opinión del canciller ruso, la reunión en Bagdad se debe apoyar en el principio de las concesiones mutuas.

“Irán ha dado un paso en dirección a los pedidos de la comunidad internacional, y la comunidad internacional debe dar un paso en dirección al levantamiento de las sanciones que hacen presión sobre Irán”, dijo.

Poco antes, sin embargo, el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, llamó una vez más a las potencias mundiales a dar una muestra de firmeza ante Irán.

“En Bagdad, será necesario recordar que gracias a concesiones parciales Irán logró que no se refuercen las sanciones. Sin un refuerzo de las sanciones actuales, Irán continuará “con su programa nuclear”, dijo Barak en una entrevista a la radio pública israelí.

Las discusiones ocurren después de una visita realizada el lunes a Teherán por el Director General de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Yukiya Amano, una gira en la que se habría llegado a un principio de acuerdo entre las partes, y que el entendimiento sería firmando “en breve”.

El gobierno de Estados Unidos, a su vez, estimó que el anuncio de Amano constituía un “paso adelante”, pero previno que juzgará “el comportamiento de Irán basado en sus actos", conforme adelantó el portavoz de la presidencia, Jay Carney.

El diario Financial Times del miércoles afirmó que representantes del Grupo 5+1 tenían la intención de presentar a Irán un acuerdo que le permitiría continuar a vender petróleo a clientes asiáticos a cambio de ciertas garantías sobre su programa atómico.

Califique
2
( votos)