Dania Londoño se burla de los agentes de EE.UU.
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Los agentes secretos estadounidenses son “bobos”. Lo sostuvo ayer Dania Londoño Suárez, la colombiana que desató el escándalo con un agente del servicio secreto encargado de la seguridad del presidente de Estados Unidos, Barack Obama
En diálogo con La W Radio la trabajadora sexual afirmó ayer que, de haber querido, podría haber accedido a información privilegiada de la seguridad del Mandatario estadounidense.
Dania Londoño admitió que ningún investigador estadounidense la entrevistó y se burló de la inteligencia norteamericana, pues al ser ella la fuente del escándalo hasta ahora no fue contactada. “Mi casa estuvo llena de periodistas del mundo, pero solamente periodistas, pero de investigación, así como son los agentes secretos de bobos, imagínate los investigadores”, comentó.
Londoño fue la protagonista de unos de los mayores escándalos del servicio secreto estadounidense, al punto que el Congreso de ese país abrió una investigación, tras descubrirse que varios hombres encargados de la custodia del presidente Barack Obama ingresaron prostitutas al hotel donde se hospedaban.
“El hombre durmió toda la noche, después si yo hubiese querido le hubiese revisado todos sus documentos, su billetera, su maleta, le hubiese hasta hecho 1 000 preguntas, después que yo hubiese querido o hubiese sido alguna infiltrada de alguna parte”, afirmó la mujer en la entrevista.
Los hechos en mención, en los que se vieron involucrados 12 agentes, ocurrieron días antes de la llegada a mediados de abril de Obama a Cartagena de Indias, sobre el Caribe colombiano, para participar en la sexta Cumbre de las Américas.
Sobre lo ocurrido Londoño relató que ella y tres amigas más estaban departiendo en una discoteca y allí estaban varios extranjeros que se les acercaron, les ofrecieron licor y se unieron a la fiesta, sin saber, según la mujer, que eran agentes del servicio secreto.
El agente centro del escándalo, de quien ella dijo no saber su nombre pero que lo reconocería por su físico, le dijo que quería tener sexo y ella respondió que estaba dispuesta a hacerlo a cambio de “un regalito”: de 800 dólares.
“Le dije ‘baby cash money,’ me dijo cuánto y le aclaré que eran 800 dólares”, relató Londoño, quien confirmó que sí tuvo relaciones sexuales con el agente y que ese era un motivo más para que le pagaran por sus servicios.
“Sí, es difícil para mí, pero sí, sí pasó, así que con mucha más razón él tenía que pagarme mi dinero”, agregó Londoño.
El problema vino al amanecer cuando a las seis de la mañana llamaron de la recepción del hotel, donde pasaron la noche y los agentes se hospedaban, para informar que ella debía salir.
“Desperté entonces al señor para que me diera el dinero y solo me dijo ‘go bitch’”, relató la mujer, quien agregó que a continuación el agente sacó de su billetera 50 000 pesos colombianos (unos 25 dólares), le advirtió que no le iba a pagar y que tomara el dinero para un taxi.
La mujer salió de la habitación en busca de la Policía local con quien regresó para exigir su pago, pero el hombre se negó y ante la dimensión del problema otros agentes del servicio secreto y los mismos policías colombianos recolectaron 250 dólares y se los dieron para calmar los ánimos.
“Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba perdiendo mi tiempo y que nunca lograría mis 800 dólares”, relató Londoño. “Entonces decidí abandonar el hotel a eso de las 10:30 de la mañana y dos días después revienta el escándalo porque hasta entonces nunca supe que eran agentes secretos”. Ante la dimensión del escándalo, la mujer viajó a Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes, donde pasó un mes en compañía de un amigo árabe que le ofreció su casa y de quien dijo que estaba interesada sentimentalmente.
Manifestó que no se sentía una prostituta, aunque confesó que a raíz de su actividad, para lo cual es contactada por clientes a través de una mujer, mantiene un estatus alto de vida en Cartagena.


