Redacción Cultura
El poeta quiteño Alexis Naranjo acaba de ganar USD 30 000 por su poemario ‘Sacra’, en el Certamen Hispanoamericano Festival de la Lira realizado en Cuenca la semana pasada.
Fuera del monto, ¿qué significa para usted el premio?
Hoja de VIDA
Alexis Naranjo
Hizo estudios de Medicina, luego fue a Europa dónde estudió sobre varias escuelas artísticas. También ha hecho estudios de lingüística en España y Francia.
Recibió un masterado en Lingüística en la Universidad de París. Y ha trabajado en la Universidad Central. También ha trabajado como artista plástico.
A un poeta no se lo puede aislar del medio que lo nutre, las emociones y las ideas de su contexto. El premio significa que de algún modo pude sintonizar con las vibraciones y símbolos que me rodean.
¿Qué símbolos?
Solo soy un médium para que esas vibraciones pudieran manifestarse. El premio significa un reconocimiento a esta sensibilidad poética que está nutrida por la sangre de todos nosotros.
Pero ‘Sacra’ tiene una honda influencia oriental...
Sí. En otros poemarios he tocado universos simbólicos más vinculados con nuestro contexto. ‘Sacra’ resulta un punto especial del tránsito de mi vida. He estado influido profundamente por la meditación y la exploración interior.
¿Vivencias poéticas?
Mi trabajo consiste en dos cosas: una disciplina diaria de escritura que no es poesía sino un diario. Eso me lleva a pulir el lenguaje y a estar atento a la segunda cosa, que es el aparecimiento del poema.
¿Aparecimiento?
Son momentos de excepción en que el poema viene del espíritu. En esos momentos puedo sin ningún trabajo escribirlo. Luego, en un determinado momento, los reúno y si es que la estructura y la temática lo permiten se pueden publicar en forma de libro.
‘Sacra’ parece tener una intención unitaria detrás...
Es verdad, este libro es especial porque surgió de un período de mucha intensidad vital en el que ocurrieron cosas muy fuertes de orden íntimo e intangible.
Hay mucho erotismo.
El libro tiene que ver con el aspecto sagrado del ser, o sea con la fuente primigenia del ser, con Eros, sin él no existiría nada.
Hay también enigmas.
Los poemas se dieron de modo tal que una cierta capa del libro alude a las operaciones de la alquimia en el sentido de llegar al de las transformaciones de lo erótico y carnal en fuente de vibración espiritual o de cuestionamiento interior.
¿A partir del premio habrá una perspectiva continental?
No sé. Como poeta nunca he estado en certámenes ni soy un buen promotor de mi obra. La gran alegría en realidad fue cuando me dijeron que estaba entre los finalistas. Eso ya fue el premio. Lo otro salió completamente de lo previsto y estoy como en ‘shock’.