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El trabajo culminó el jueves pasado. Los trabajadores llevan el cable de fibra por la playa hacia el mar. Se colocó un refuerzo de acero para prevenir. Foto: EL COMERCIO | |
Redacción Guayaquil
El cable submarino que se instala en Punta Carnero (Guayas) ya fue enterrado. La empresa Telefónica Internacional Wholesale Services, encargada de la inversión, culminó el jueves el tendido.
Los trabajadores colocaron un refuerzo de acero para prevenir cualquier daño. En el mar, un minisubmarino mecánico empezó a enterrar la fibra óptica a una profundidad de 1 200 metros.
Este enlace permitirá que los usuarios accedan directamente a la red y se beneficien de una mayor capacidad para la transmisión digital de audio, voz, Internet y otros servicios multimedia.
La inversión es de USD 35 millones y según los técnicos, con la nueva conexión, se podrán realizar por día más de 120 millones de comunicaciones simultáneas.
Los trabajos de instalación, a cargo, Tycon Relance, empezaron el pasado martes. La empresa tiene un barco de 114 metros de largo que fue anclado frente a las costas de Salinas. El cable, cubierto de acero y polietileno, será el encargado de llevar cuatro delgadas fibras (idénticas a hilos) a 767 kilómetros mar adentro para conectarse con el sistema submarino de fibra que rodea a toda Sudamérica. Se estima que la conexión concluirá a mediados de noviembre.
Sergio Flores, experto en Telecomunicaciones de la Escuela Politécnica del Litoral, asegura que la instalación de este cable permitirá reducir los precios de acceso a Internet y de transmisión de datos. Esta fibra, señala, permite aumentar la capacidad de la banda ancha y así tener aplicaciones más sofisticadas como videos e incluso televisión en tiempo real.
Los requerimientos mundiales de banda ancha se duplican cada ocho meses y por eso es necesario que el país también forme parte de esta actualización.
Eduardo Avellán, miembro de la Comisión de Telecomunicaciones del Colegio de Ingenieros Eléctricos del Guayas, aclara que no es la primera fibra que se instala en el país. Hace ocho años se tiene una conexión con el Cable Panamericano, que también entra por Punta Carnero y llega a la central de Pacifictel, en Guayaquil.
De este tendido participa Andinatel. Pero ya está saturado, según Flores, y por eso se actualizó. Se cambia la electrónica de los cables para cuadruplicar la capacidad. Chile, Perú y Venezuela son socios del Cable Panamericano.
Hace cinco años, dice Avellán, dio otro salto con la instalación de una fibra con Colombia. La conexión es través de la empresa Transnexa, que se une a Transelectric. Dan el servicio por la red eléctrica. Y desde hace tres años existe un enlace con Perú, a través de la empresa Energia.
Ambas conexiones tienen limitación de crecimiento y el costo para extender las líneas de fibras ópticas de esos países es elevado.
Por eso se asegura que es una ventaja para el país obtener una conexión directa con la empresa Telefónica. “Esta una fibra nueva, con gran capacidad adicional”.
El acceso a la internet
En Ecuador, la penetración de Internet es de apenas el 8% de la población. En Chile, por ejemplo, la cifra supera el 25%.
En cuanto a utilización de la banda ancha, solo el 0,2% de Ecuador tiene acceso a este sistema. El resto de la Región Andina registra un 0,7% y en América Latina no se supera el 1,6%.
El anillo de la red de fibra óptica tiene 25 000 kilómetros de longitud y conecta a 12 estaciones en siete países como Argentina, Chile, Brasil, Puerto Rico, Estados Unidos, Guatemala y Perú.
Con el cable submarino, los precios pueden bajar entre un 30% y 40%, pero de manera gradual. Por ahora, el costo de acceso a Internet en el país es USD 1 y USD 1,50 por kilobits por segundo. Y bajaría a menos de USD 1.