Redacción Tulcán
Los dueños de hoteles y de restaurantes de Tulcán fueron a la Gobernación para pedir que les restituyan el cupo de dos cilindros de gas de 15 kilos que recibían cada 15 días.
Mercy Benavides indicó que el fin de semana pasado el distribuidor se negó a venderle dos bombonas de gas. “Me dijo que solo me podía ayudar con una”.
Benavides aseguró que podrían pagar hasta USD 5 por el tanque de gas pero no quieren que les obliguen a comprar el de 45 kilos, que tiene un costo de USD 17. “Mi negocio no es grande y no alcanzaría a pagar esa cantidad de dinero”.
Lo mismo le ocurrió a Jesús Reascos, quien tiene una picantería. “Yo gasto siete tanques de gas semanales y tengo que comprar a los contrabandistas”. Él llega a pagar hasta USD 7 por una bombona de gas.
Las dos personas son dueñas de pequeños comedores que no pertenecen a ninguna organización ni tampoco a la Cámara de Turismo.
Debido a esto se les dificulta la entrega del gas licuado de petróleo.
Por ello, Efrén Benavides, gobernador de Carchi, les sugirió que se asocien y recomendó a los directivos de la Cámara de Turismo que presenten un proyecto por medio del cual se les pueda distribuir el gas que requieren.
Además, en la reunión, se habló de que al momento está en vigencia una Ley de Soberanía Energética que prohíbe la compra y venta ilegal de combustibles. “Las sanciones son drásticas y deben tener cuidado”.
Álvaro Sánchez, presidente de la Cámara de Turismo, manifestó que dará la apertura para que todos se afilien al gremio. “Una vez que estemos organizados podremos pedir la restitución del cupo al que teníamos acceso”.
Las autoridades de Hidrocarburos y de la Policía advirtieron que los controles en contra del contrabando de combustibles no se detendrán. En la frontera norte, en Carchi, se vende el gas por cupos, para tratar de frenar el contrabando; sin embargo, esta medida no frena la venta ilegal.