Corresponsal en Italia
América Latina tiene mayor estabilidad macroeconomica y más pragamatismo para realizar reformas institucionales y de políticas públicas.
Pero su éxito no es tan grande como el de algunas zonas asiáticas. Tampoco aprovecha todas las oportunidades y la desigualdad y la pobreza todavía son enormes.
Es la primera “radiografía” de Latinoamerica, elaborada por la Organización para la Cooperacion y el Desarrollo Económico (OCDE). El estudio de 210 páginas fue presentado esta semana y destaca cuatro temas: politica fiscal; fondos de pensiones y desarrollo del sector financiero; inversion extranjera y telecomunicaciones; y el "peligro" de la China y de la India.
Aún no se maneja bien la política fiscal, pese a que se inició en los ochenta. Muchos países latinos se mueven en un círculo vicioso en el cual la calidad de esta política obstaculiza la generacion de ingresos fiscales y la eficacia del gasto. Brasil, por ejemplo, recauda y gasta mucho, mientras México recauda y gasta poco.
La región olvida que las reformas fiscales desempeñan un papel importante en el fortalecimiento de la gobernabilidad y de la consolidación democrática. “El estudio de la OCDE evidencia que la política fiscal en América Latina ayuda poco a mejorar la distribucion del ingreso y de la igualdad. Las entradas fiscales son bajas con respecto al PIB, el gasto público es de baja calidad y tiende a ser regresivo. Tienen que mejorar la eficiencia y la transparencia de esas políticas”, opina Antonella Mori, docente de la Universidad Bocconi de Milan.
En cambio, América Latina es líder mundial en la reforma al sistema de pensiones. Chile, por ejemplo, empezo en 1981.
La reforma no solo ofrece retiro para los trabajadores, sino mejorar el ahorro nacional y refuerza los mercados locales de capitales. Un sistema de pensiones bien encaminado pudiera ser una nueva vía para financiar el desarrollo.
En los 90, la inversión extranjera creció y América Latina ha sido una de la principales regiones receptoras. Surgieron nuevas multinacionales externas y propias, especialmente en las telecomunicaciones, que aumentaron el acceso a los servicios para la clase media y los segmentos pobres. Pero no hay reglas claras que garanticen la competencia en el sector.
Respecto al ‘peligro’ de China e India, el informe señala que America Latina tiene mucho que ganar y poco que perder. Hay mayores retos competitivos y abre oportunidades de exportación (materias primas). Sin embargo, se necesitan políticas macroeconomicas e instituciones eficientes.
El estudio alerta sobre los efectos negativos de la especialización en materias primas, ya que pueden agudizar los problemas de transparencia y la rendición de cuentas, que abonan el terreno para la corrupcion e ineficiencia en la gobernabilidad.
Ecuador y Venezuela, dos países cuyos ingresos fiscales tienen una alta dependencia del petróleo, por ejemplo, obtuvieron una calificación negativa en el ‘ranking’ de corrupción de Transparencia Internacional (2006).
Infraestructura, clave
Según el OCDE, uno de los mayores obstáculos para mejorar la competitividad y el crecimiento de la región es la falta de infraestructura eficiente y en buen funcionamiento. Por eso, la inversión en este sector es una oportunidad de oro para el comercio latinoamericano.
En el caso de Chile y Ecuador, los costos del transporte exceden en mas de 20 veces las tarifas medias de exportación a Estados Unidos.