Primero, un eterno agradecimiento a todos los lectores lojanos que enviaron cartas con motivo del artículo publicado la semana pasada. La mayoría fue contestada.
Hoy me voy a referir, en apenas 3 000 caracteres, a la excelencia universitaria que tiene Loja, una ciudad de 150 000 habitantes que cuenta con dos universidades de gran nivel. En los pocos días que estuve en Loja no alcancé a visitar las dos universidades, por eso me permito hablar solamente de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL).
También existe otra, una de las más tradicionales del país: la Universidad Nacional de Loja, fundada nada menos que en 1859. Desde 1895 existe en esa Universidad la Facultad de Jurisprudencia, una de las más prestigiosas de América Latina, que fue creada durante la Revolución Liberal liderada por el general Eloy Alfaro.
Me comprometo, en una próxima visita a Loja, conocer un poco más a esa universidad. Por hoy me concentraré en lo que observé en la UTPL, fundada el 3 de mayo de 1971, durante el último gobierno de José María Velasco Ibarra.
Lo que más llama la atención de esta Universidad es su modalidad de educación a distancia, que hoy en día cursan 23 900 estudiantes. Un total de 3 200 alumnos están inscritos en la forma presencial.
Fue pionera, ya que desde 1976 puso en ejecución, por primera vez en Latinoamérica, la modalidad de educación a distancia. Lo novedoso de esta forma de educación es que usa toda la tecnología virtual moderna para impartir enseñanza.
Para las 25 carreras universitarias, la educación se basa en el humanismo cristiano, que tiene como lema “buscar la verdad y formar al hombre, a través de la ciencia, para que sirva a la sociedad”.
La UTPL genera el 85% de sus ingresos gracias al aporte de los denominados ‘Cittes’ (Centros de Investigación, Transferencia de Tecnología, Extensión y Servicios), que le permiten ser el único centro de educación superior que cuenta con un sistema de videoconferencias en 21 ciudades ecuatorianas con enlace satelital propio.
Construida sobre una loma, cuenta con dos bibliotecas actualizadas con 55 000 títulos y 21 bibliotecas virtuales. Tiene un total de 12 laboratorios de última tecnología celular y molecular y una red propia de comunicación satelital.
Todo llama la atención del visitante, pero la planta de lácteos es simplemente extraordinaria. Se trata de una unidad académico-productiva y de investigación que, al mismo tiempo, permite a la UTPL entrar en la comercialización de leche y sus derivados en el mercado lojano.
Apoya a más de 200 pequeños productores de leche de Loja y Zamora Chinchipe y procesa más de 8 000 litros diarios de leche, con lo cual cubre el 46% del mercado local de leche fresca y pasteurizada, además de derivados como quesos y yogur.
Un hotel-escuela, invernaderos con orquídeas y toda clase plantas exóticas y hasta una fábrica de cerámica, que se exporta a los exigentes mercados europeos, son otras de las extensiones académicas con que cuenta esta entidad universitaria lojana.