Redacción Política
¿El Ecuador se alista para tener un modelo de gobierno hiperpresidencialista?
Este modelo surgió a partir de la vigencia de la Constitución de 1998, donde por reforzar a la Función Ejecutiva se le quitó al Congreso algunas atribuciones, como aquella de enjuiciar y destituir a los ministros.
¿De qué forma repercutieron esas reformas?
Repercutió negativamente en el mismo Ejecutivo ya que los temas coyunturales políticos recayeron directamente en el Presidente.
Resulta paradójico que las normas que pretendían dar más poder al Ejecutivo, a la postre terminaron debilitándolo. ¿Por qué ocurre eso?
Hoja de vida
Javier Orti
Tiene una maestría en Estudios Políticos Aplicados, en la Escuela Iberoamericana de Gobierno de Madrid, España.
El jueves presentó el libro “Gobiernos: de la ley del más fuerte al hiperpresidencialismo”. Sostiene que este modelo de gobierno se aplica en el Ecuador desde 1998.
Constitucionalmente es un hiperpresidencialismo, pero en la práctica es un debilitamiento debido a que propicia a que la gente se levante contra el Presidente porque los males ya no son del ministro tal o cual, sino directamente del Presidente. En una infraestructura política siempre es bueno tener fusibles de desgaste, en este caso los ministros.
¿Qué otros factores propiciaron este debilitamiento?
La crisis de los partidos políticos, la mala calidad de las instituciones democráticas, de los entes colegiados como el Congreso propiciaron que también repercutieran en este proceso.
En la Asamblea se debaten dos nuevas normas sobre el Ejecutivo: la reelección inmediata y la revocatoria del mandato de los diputados. ¿Estamos hablando de un hiperpresidencialismo?
La reelección lo veo con buenos ojos, pero sobre la revocatoria del mandato me preocupa la segunda causal, que indica que el Presidente podrá solicitar al Consejo Nacional Electoral la revocatoria de los asambleístas cuando estos hayan obstaculizado la aplicación del Plan Nacional de Desarrollo. Lo último lo veo muy ambiguo por cuanto no se indica en cuanto tiempo, en qué condiciones.
Entre las nuevas atribuciones para el Ejecutivo se plantea que presida el Consejo de Planificación. ¿Estamos hablando de más poder?
Todas estas características originan que el hiperpresidencialismo se transforme en constitucional y, por lo tanto, se considera una forma de gobierno, como sostengo en mi libro. Considero que es muy peligroso porque únicamente se dependerá de los límites morales del gobernante de turno y de su buena voluntad.
¿Cuáles son los cambios mínimos que se deberían aprobar para garantizar un presidencialismo moderado, que no interfiera en los otros poderes del Estado y también no se desgaste con facilidad?
Lo que originó la ingobernabilidad fue la excesiva fragmentación del Congreso, hubo muchos partidos con poca representatividad que dieron paso a las famosas mayorías móviles. Desde el Congreso hay que generar gobernabilidad con la elección de los diputados en la segunda vuelta electoral, es necesario fortalecer la división de los poderes del Estado...
¿La Asamblea va camino a institucionalizar un hiperpresidencialismo?
La advertencia es del propio presidente del organismo Constituyente, Alberto Acosta. Si la Asamblea no hace los correctivos necesarios va en la dirección de fomentar esta figura de gobierno. Eso causaría que sea una Constitución coyuntural, que no durará ni ocho años.