elcomercio
elcomercio
bg
bg
bg
bg
bg
bg
bg
Quito - Ecuador | 20 de noviembre del 2009 | 21H45 (GMT-5)
  Política Opinión Judicial Negocios Deportes Quito Ecuador Mundo Sociedad Tecnología Cultura Espectáculo Multimedia Revistas EducAcción Arteducarte Blogs  
JÓVENES jovenes@elcomercio.com
Historias escritas a flor de piel...
July 13, 2008 A Salime Jalil le crecieron un par de alas negras cuando cumplió 18 años. Tardaron horas en aparecer y el proceso fue doloroso. Pero, al final, un plumaje dibujado con tinta y aguja se convirtió en su primer sueño escrito en la piel: su primer tatuaje.
OPINE SOBRE LA NOTICIA 
TAMAÑO TEXTO: Letras Medianas Letras Grandes Letras Extra Grandes

Tiempo de lectura: 4'15"

   

No. de palabras: 639

COMPARTA: facebook delicious yahoo meneame digg mister wong
Redacción Jóvenes

A Salime Jalil  le crecieron un par de alas  negras  cuando cumplió 18 años. Tardaron  horas en aparecer y el proceso fue doloroso. Pero,  al final, un plumaje dibujado con  tinta y aguja se convirtió en su primer sueño  escrito en la   piel: su primer  tatuaje.

Cuando baila, porque ese es uno de sus talentos, resaltan en su espalda las  alas que le han acompañado cinco años. “Desde siempre he  creído  en el  mundo   fantástico  de las hadas y pensé en  darle a mi vida y a mi  cuerpo algo de esa magia”.

El artístico tatuaje que ahora tiene representa más que un simple dibujo. Es parte de su cuerpo y de su historia. “Cuando lo topo siento que me abrazo y es como si tuviera una cobija de plumas que me cubre”.

Se lo hizo cuando cumplió la mayoría de edad y es un símbolo de libertad, de vuelo, de misticismo. Además, le recuerda a su prima y amiga, quien  emprendió vuelo hace años y vive en otro país.
    
Ese es otro de los sueños de Salime:  a ella le gusta viajar y quiere regresar a los que, cree, son los  orígenes del ser humano. Por eso, se tatuó un mapa de África en la pierna.
 
Como ella, cientos de chicos buscan un diseño   de acuerdo con su filosofía de vida, sus creencias religiosas, su música, sus recuerdos... Por eso, el que Andrés Santos (25) tenga cuatro duendes en la  espalda no es una casualidad.   Uriel, Sirio, Xiona y Jonatás son los nombres que les puso desde hace tres años. “Mi abuelito me contaba historias de duendes cuando era niño. Al principio me daban terror, pero después me gustó la niñez que conservan a pesar de ser arrugados”.
 
La obsesión por conocerlos más fue creciendo, hasta que decidió tatuarse cuatro  que -según él- son parte de su vida. Incluso dice que le dan suerte, porque al pie de ellos está un trébol de cuatro hojas. 

Otros chicos, en cambio, prefieren impregnar  su música sobre el cuerpo.   Guillermo Bolaños (21) es  roquero y por eso se  tatuó  el género que interpreta: Grindcore.
 
Para  él, el rock y los tatuajes tienen mucho que ver, quizá porque las dos energías (el sonido y la piel) vibran al mismo tiempo.  Ya lleva seis diseños  en su cuerpo y asegura  que  la lista aumentará.  “El primero me lo hice a escondidas de mis papás, a los 15,  años y fue con  mi mejor amigo, el segundo fue para complementar el primero (tiene dos caras macabras casi unidas), el tercero fue un impulso y después simplemente es amor a los tatuajes”.
 
Quizás sea un cariño que se escapa de la piel y que contagia a seres cercanos, como  a Cristina Perugachi (21), la novia de Guillermo. Hace seis meses, ambos fueron a Diablo Loco Tatoo y Santiago Díaz le diseñó un tatuaje que va con su personalidad. “Siempre pensé que   sería  algo contrario a las  calaveras, que más bien simbolice naturaleza”. Y se  hizo un árbol con hojas rojas, lleno de vida, y con raíces fuertes.

Ella también se lo hizo en secreto, como  Belén Barriga (22), quien les dijo a sus papás que  era un tatuín de esos que vienen con los chupetes. Pero no, su serpiente en el ombligo ya cumplió siete años y  no se quita con nada. Su marca es el recuerdo de la serpiente de ‘Principito’, su libro favorito desde que es una niña.
 
En cambio,  Augusto se impactó al leer sobre la diosa de la sabiduría: Minerva. “Es la  totalidad y la inmensidad infinita y eso admiro de ella”. Su  tatuaje se extendió a todo el brazo y seguirá creciendo, igual que los dibujos de otros que como él eligen escribir su historia en el  cuerpo, y no en un diario con candados.
De ideales a recuerdos. Andrés Santos (izq.) se pintó cuatro duendes. Ampliar Imagen  Foto:EL COMERCIO
DE ÚLTIMA HORA

12:19

Uribe afirma que Colombia no producirá gestos de guerra hacia Venezuela

15:14

Dep. Cuenca jugará con suplentes ante Emelec

15:17

Colombia reducirá suministro de energía a Ecuador y Venezuela

15:51

Federación irlandesa apela nuevamente para volver a jugar con Francia

16:31

La zona rural de Cuenca está sin agua

16:02

Los niños no podrán ver la corrida de toros

16:33

Los inmigrantes son la piedra de choque en la reforma de salud en Estados Unidos

16:00

El Internet ha generado nuevos tipos de relaciones

14:00

Los fantasmas de la deforestación llegan a Europa

18:34

Un uruguayo pitará el cotejo entre Liga de Quito y Fluminense

 
 
 SOLO TEXTO  ¿LE SIRVIÓ?  ENVIE A UN AMIGO  CORREGIR  OPINE  IMPRIMA
OTRAS NOTICIAS SOBRE JÓVENES
  Política Opinión Judicial Negocios Deportes Quito Ecuador Mundo Sociedad Tecnología Cultura Espectáculo Multimedia Revistas EducAcción Arteducarte Blogs  
Grupo El Comercio
certifica
Nuestros Productos - Nuestros Socios de Negocios - Contáctenos - Anuncie aquí - Créditos
Derechos reservados ® 2009 GRUPO EL COMERCIO C.A.
Prohibida la reproducción total o parcial de este contenido sin autorización de GRUPO EL COMERCIO C.A.
www.gda.com