Redacción Sociedad
Los dolores de muela le impedían comer lo que quería. En los últimos días, el dolor que sentía Estefanía Pacheco se agudizó. Es más, la madrugada de ayer se despertó a las 02:00 y no durmió más.
Asustada por los quejidos de la niña de 7 años, su madre Beatriz Calvache la llevó al dentista del hospital pediátrico Baca Ortiz. “Quería venir antes al doctor, pero no la traje porque estaba en exámenes y no podía sacarla de clases”, explicó la joven madre.
Los turnos por la Red
En el Baca Ortiz, los turnos también se entregan a través de www.hospitalbacaortiz.gov.ec. Allí existe el enlace Turnos On line, en donde debe ingresar el número de la historia clínica.
Los turnos, que se entregan desde marzo último, se dan para una o dos semanas después. Pero también pueden comunicarse al número de teléfono 02 2540 160, en Quito.
La atención es gratuita en todos los servicios, incluida consulta externa.
Para el director de este hospital público, Milton Jijón, estos comentarios son muy comunes en la temporada de vacaciones. “Los papás aprovechan el tiempo libre para que sus hijos se atiendan”.
Pero eso cambia la rutina del hospital, porque el número de atenciones en consulta externa sube de un promedio de 1 000, en días normales, a 1 300.
“Vivimos un problema terrible... Es una época delicada para el Baca Ortiz”, indicó Jijón.
Por ello, el Director restringió las vacaciones para todos los médicos. Ayer, por ejemplo, dos cirujanos pidieron los 30 días libres que tienen cada año, pero Jijón autorizó apenas tres días. “Solo permitimos que se vayan en circunstancias extremas, cuando alguien ha comprado el pasaje para Europa, por ejemplo”.
Las áreas más críticas son odontología, oftalomología, traumatología, cirugías... Para solventar las necesidades temporalmente se contratarán 10 especialistas.
La jefa de Odontología, Teresa Perugachi, explicó que actualmente este servicio atiende a más de 120 niños cada día, a diferencia de 80 ó 90 en otras semanas.
“Hay muchos chicos que vienen en estos meses”, señaló la especialista. Los meses de mayor afluencia empieza en julio y termina a inicios de septiembre.
En este último mes lo que más piden los padres de familia son los certificados médicos para las escuelas. Este documento se entrega sin costo alguno. Los encargados de firmar son los pediatras, los odontólogos y oftalmólogos.
Mientras Estefanía se atiende, el pasillo está repleto de niños que esperan el turno en otras áreas. Julia Noriega acudió a las 06:00, para que un traumatólogo le chequee a Juan Manuel, de 8 años, quien hace una semana se rompió el brazo cuando jugaba fútbol. “Le enyesaron y ahora quiero que me digan cómo va”.
El médico traumatólogo, Luis Espín, explicó que en esta especialidad la mayoría de casos ingresa por emergencia, “porque son huesos rotos y no esperan”.
Según Espín, en vacaciones el número de traumas se eleva en un 30%. Las lesiones más comunes son de codo, muñeca, mano. “Lo que pasa es que los niños se caen de la resbaladera, del sube y baja, de los árboles y lo primero que exponen son las manos”. También son frecuentes las quemaduras, cuando los niños se quedan solos en la casa.