Redacción Quevedo
No todos los centros de diversión que funcionan en Quevedo y en los cantones vecinos respetan lo establecido en la Ley.
El último fin de semana, cuatro locales fueron cerrados por las autoridades del Ministerio de Gobierno y del Servicio de Rentas Internas (SRI). Para ello, se montó un operativo con el apoyo del Ejército y la Intendencia. Los establecimientos clausurados son Jackpot, Money Money, Atlantic City y Star City.
“Las cuatro son salas de juegos de azar, que pertenecen a una cadena de locales que también funciona en otras ciudades del país”, dijeron las autoridades.
El subintendente de Policía en Quevedo, Sergio Cedeño, informó que los locales fueron clausurados por orden del Ministerio de Turismo. “A pesar de que se les había solicitado el permiso de funcionamiento y que demuestren la propiedad de las máquinas de juego, no lo hicieron”.
El funcionario informó que esta es la cuarta vez que esos mismos locales son clausurados.
El motivo es que no cumplen con los requisitos establecidos en la Ley. En ocasiones anteriores, los propietarios se comprometieron a cumplir con los requerimientos legales, pero no los han hecho.
El Subintendente de Policía aseguró que los sitios de diversión serán reabiertos, solo si los dueños muestran todos los documentos que les habiliten tener abiertos los negocios.
En esta semana, los operativos continuarán en otros establecimientos de diversión. “El fin es controlar si tienen al día los permisos que estaban por caducar”, añadió el comisario nacional y de Policía, Víctor Hugo Vásquez.
Los sitios denominados ‘cachinerías’ y los locales en donde se compra chatarra deberán justificar la compra de repuestos de vehículos, maquinaria agrícola, motocicletas, motores estacionarios, entre otros.
El personal del SRI también realiza visitas a los locales en donde se vende ropa, calzado y víveres al por mayor. El propósito es verificar si están cumpliendo con las entrega de facturas.
Otros sitios en donde se intensificó el control son los locales donde, supuestamente, se expende la mercadería que llega de contrabando.
La Policía, a su vez, continúa con los operativos de control para frenar el auge delictivo. El comandante provincial de la entidad, Wilson Alulema, indicó que con esa finalidad, el personal policial despliega estrategias en Quevedo y en otras zonas de la provincia.
Los operativos generaron malestar entre los comerciantes. Las quejas son por los abusos que cometen los uniformados. “Ni siquiera nos dan tiempo para buscar los documentos que nos piden”, denunció el fin de semana un dueño de un local.