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Redacción Judicial USD 30 millones
se pagaron ya a la empresa Hindustan Aeronautics Limited. Faltan USD 17 millones. Desde que las naves llegaron al país hubo cuestionamientos sobre sus partes y componentes. Una de esas quejas fue que no tenían todos los implementos y equipos técnicos estipulados en el contrato 2008-d-006.
Otro de los problemas es que el sistema de alerta de aproximación a tierra no funciona adecuadamente, pues “en cada valle que se sobrevolaba se emitía una alerta”. Por ello, se pidió que sea cambiado por el sistema Egpws que establecía el contrato, más moderno y que no es fabricado en la India. Uno tras otro, el coronel Puga explicaba los motivos por los cuales algunos componentes no están operativos o simplemente no fueron entregados porque se consideró que eran “innecesarios”. Eso pese a que el contrato establece que una causal para la terminación es el incumplimiento de lo determinado en el mismo. Para Defensa lo importante es aclarar que el accidente aéreo, que se produjo el 27 de octubre, no fue consecuencia de la compra de los helicópteros a la India. Aunque Ponce manifestó que eso permitió “transparentar las cosas y determinar que hubo un incumplimiento parcial del contrato. Y mientras no se cierre el proceso no se puede considerar que es algo en firme”.
El comandante de la FAE, Rodrigo Bohórquez, dijo que esto se debió a que solo un helicóptero debía llegar en junio y el resto en un plazo de seis a 18 meses. Pero se pidió que se adelante la entrega de cuatro naves para junio de 2009. Aunque técnicamente sí están en condiciones de volar. “Solo un helicóptero (el que se accidentó) cumplía con todas las especificaciones determinadas en el contrato, pero los otros no, porque debían ser entregados recién en diciembre de 2010”. No obstante, Fernando Cortez, presidente de la empresa Sumil, representante legal de HAL en Ecuador, afirmó que se cumplió con lo que dice el contrato, en el que se señaló que los motores debían ser nuevos. Pero para la empresa nuevo significa cuando se lo usa por primera vez, no el año de fabricación del motor. “Un motor es nuevo así se haya fabricado en 2005, pero que no haya sido usado”, sostuvo.
Esto se contradice con la versión de Cortez, quien afirmó que “al momento de ser entregados los helicópteros pasaron pruebas en la FAE durante tres meses y no se alertó sobre alguna anomalía”. |
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