Redacción Sociedad
El conflicto socioambiental en Cajamarca, Perú, por la actividad minera es uno de los más grandes en la región.
El sacerdote peruano Marco Arana desempeña un papel mediador en el duro enfrentamiento entre las comunidades campesinas y los representantes de la empresa Yanacocha y otras.
Hoja de VIDA
Marco Arana Zegarra
Activista social de 40 años. En el 2004 ganó el premio nacional de Derechos Humanos más importante de Perú por su tarea de mediación.
Su actividad. Él fue uno de los exponentes en el II Foro Regional l sobre Prevención de Conflictos Socioambientales, la semana pasada en Quito.
¿Qué tan grave es el conflicto ambiental con las mineras en Cajamarca?
El principal problema es que el Estado está promoviendo de manera agresiva la expansión minera. En 19 de las 24 regiones del país se entregaron concesiones mineras y en algunos distritos hasta el 100 por ciento del territorio. Muchos de esos proyectos mineros están en los Andes, en las cuencas hidrográficas.
Entonces, ¿en qué queda el control estatal?
El Estado no tiene una institucionalidad fuerte como para hacer una buena fiscalización ambiental de las actividades mineras. No tiene personal y ni recursos económicos, incluso se ve obligado a recurrir a aportes de las propias mineras para el control.
¿Pero la presencia de las mineras trajo algún beneficio para las comunidades?
En el 2005, Yanacocha produjo 3,4 millones de onzas de oro, con un costo de producción de 150 dólares y lo vendió a 580. Pero esos ingresos son remesados al exterior y Cajamarca, una de las cuatro regiones más pobres de Perú, pese a tener la mina más rica del mundo, no supera la pobreza.
¿Qué tanta magnitud alcanzan los daños ambientales?
En Cajamarca se hace minería en 26 000 ha en cabeceras de cuencas. A diario se remueven 600 000 toneladas de roca y se utilizan 3 m3 de agua y 3 gramos de cianuro por tonelada métrica del material que se procesa. Eso generó que algunas lagunas desaparezcan, alteró los cursos de los ríos y agotó el agua subterránea.
¿Qué hizo que la población se conciencie del problema?
Todo empezó en 1992 con una ley que amenazaba con expropiar las tierras a los campesinos. Eso les obligó a vender en 100 soles (22 dólares) la hectárea.
Pero ¿cuándo tomó fuerza este conflicto entre los campesinos y la empresa minera?
En el 2002 hubo un derrame de mercurio metálico, el mayor en el mundo (152 kg en un poblado de 1 000 personas). En vez de evacuar, la empresa compró el mercurio que recogían los campesinos con sus manos .
¿Cuál fue la posición del Estado ante ese hecho?
Recién allí se dictó una ley que regule el transporte de sustancias tóxicas. Para callar los reclamos, la empresa dio a las familias afectadas entre 3 000 y 4 000 soles.
¿Su ventaja es estar inmerso en las comunidades, a diferencia de ONGs y gobernantes que buscan soluciones desde el escritorio?
No creo en especialistas de conflictos. Hay las partes afectadas y las que afectan.
¿Y es posible mediar en este tipo de conflictos?
Sí ha sido posible cuando no implican grandes intereses. Pero en Perú está muy lejana la posibilidad, con empresas como Yanacocha, que se niegan a dialogar.
¿Por eso en Perú se llegó a lo extremo del conflicto?
Hasta el momento, solo en la región norte ya hay seis dirigentes ambientales -cinco de ellos campesinos- asesinados.