Redacción Política
La mayoría legislativa ‘anticonstituyente’ sufrió una inesperada ruptura ayer y con ello se disipa la tensión política que vive el país, porque el proyecto del nuevo Gobierno de convocar a consulta popular para instalar una asamblea constituyente se viabilizaría sin confrontación con el Congreso.
Ahora hay una nueva mayoría parlamentaria denominada ‘proconstituyente’, integrada por los partidos PSP, PRE, ID, Pachakutik, MPD, Socialista y Nuevo País, que suman 54 votos.
Esa nueva correlación de fuerzas políticas se comprometió ayer con el ministro de Gobierno, designado, Gustavo Larrea, a aprobar la autorización para la consulta popular, cuya solicitud, según diputados de esos partidos será remitida el martes al Parlamento, conjuntamente con el estatuto para la asamblea constituyente.
De esta manera, la alianza Prian, PSP, PSC y UDC, que apenas duró siete días y que defendía el derecho del Parlamento para aprobar la reforma política y así evitar la constituyente, sufrió un golpe inesperado ayer, tras la decisión del partido de Lucio Gutiérrez. El defenestrado Presidente de la República, en abril del 2004, argumentó que el PSP se abrió de la anterior mayoría legislativa para que la consulta y la constituyente se realicen sin caos.
Pero, al parecer, un motivo que pesó en esa decisión fue que los diputados del PSP y sus líderes ya estaban “cansados, en tal corto tiempo, de las malcriadeces e irrespeto” del Prian y de su líder Álvaro Noboa.
Los acuerdos que se lograban por la mañana eran desconocidos por el Prian por la tarde, dijo un legislador del PSP, en alusión a la designación que se aprestaba a hacer la mayoría parlamentaria para Fiscal General de la Nación, así como integrar la terna para Contralor del Estado y nombrar a los titulares de otros organismos que le corresponde hacer al Legislativo.
Por esa circunstancia el Pleno del Congreso no sesionó ayer, ni en la mañana ni en la tarde. A la frustrada sesión matutina solo asistieron 37 diputados y ninguno de ellos era del PSP, porque desde las 09:00 fueron convocados por Lucio Gutiérrez precisamente para tomar una resolución respecto de la actuación del Prian.
Los diputados de la entonces minoría, ahora mayoría, se concentraron desde las 11:00 en el hotel Dann Carlton, en el norte de Quito, para discutir en torno a la constituyente y la agenda legislativa. En esa reunión, según comentó Gustavo Terán (MPD) había la seguridad de que Sociedad Patriótica iba a resolver su apoyo a la constituyente, lo cual, efectivamente, se concretó hacia las 14:00.
Inmediatamente después, una delegación de diputados del PSP, encabezada por Édison Chávez, primer vicepresidente del Congreso, llegó a ese hotel para hacer conocer a los presentes su decisión, con lo cual quedó configurada la nueva mayoría.
A las 16:00, el diputado Jimmy Jairala (PRE) salió de la reunión, a puerta cerrada, en la cual se encontraba Gustavo Larrea, y anunció sonriente que se había conformado una mayoría ‘pro constituyente’, por la “inteligente” decisión de Sociedad Patriótica.
Además, dio a conocer a los medios que según el acuerdo con el nuevo Gobierno, el presidente Rafael Correa remitirá el martes el estatuto de la asamblea al Congreso para que lo apruebe y, conjuntamente con la autorización de la convocatoria a consulta, lo remitirá al Tribunal Supremo Electoral (TSE) para que lleve adelante ese proceso.
“Vamos a dar paso a la consulta desde el Congreso”, enfatizó Jairala, quien además, dijo que el Fiscal de la Nación será elegido con base en la terna que remita el Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ). Pero esta versión fue desmentida por Luis Almeida (PSP), quien insistió en que el Congreso debe elegir a ese funcionario, sin terna. “Algún interés debe tener el señor Jairala al decir que la elección será con terna”, afirmó.
Entre los candidatos que remitirá el CNJ consta Manuel Viteri, identificado con el PRE.
Jairala, de otra parte, indicó que la asamblea constituyente duraría unos seis meses y que la nueva Constitución que dicte será sometida luego a un referendo. También manifestó que, paralelamente a la constituyente, seguirá funcionando el Congreso.