Ciudad de México, DPA
El presidente de México, Felipe Calderón, convocó hoy a una reunión urgente de los responsables de salud de los 32 estados de México y de varios ministros, ante una epidemia de influenza que ha dejado 61 muertos y 943 hospitalizados en tres semanas.
Al parecer la epidemia es causada por un virus hasta ahora desconocido, derivado del H1N1 que causa la gripe porcina. Las autoridades han confirmado que 16 de los casos se deben a esa mutación, mientras que se investiga el virus que causó las otras 54 muertes en México.
"No es un virus habitual, sino un virus mutante que viene de los cerdos, que surgió en 1976 en New Jersey y que nunca había provocado una epidemia, por eso tomamos medidas", dijo el secretario (ministro) de Salud, José µngel Córdova Villalobos.
La reunión entre Calderón y los responsables de salud se realiza a puertas cerradas en la residencia oficial de Los Pinos. Está previsto que al finalizar se ofrezca una conferencia de prensa.
Según medios mexicanos, participan, además de los secretarios de Salud de los estados, los ministros de Salud, Marina y Defensa de México, entre otros funcionarios.
Todas las escuelas y universidades de Ciudad de México y el vecino Estado de México, las zonas con mayor número de casos, cerraron sus puertas por tiempo indefinido para evitar una propagación de la epidemia, en tanto que la Federación Mexicana de Fútbol podría cancelar los partidos previstos para el fin de semana.
La última vez que México suspendió las clases en las escuelas fue hace casi 25 años cuando ocurrieron los devastadores sismos de septiembre de 1985.
En conferencia de prensa, el doctor Richard Besser, director en funciones del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, indicó hoy en Atlanta que ya son ocho los casos confirmados en Estados Unidos y que están estudiando la aparición de casos en México, donde al parecer "la enfermedad es más seria".
Muchas personas salieron a las calles y el metro de Ciudad de México con tapabocas para prevenir contagios.
La situación de emergencia se hizo patente la noche del jueves, cuando, a las 23:00 horas (04:00 GMT), Córdova Villalobos salió a anunciar en cadena nacional desde la residencia presidencial de Los Pinos la suspensión de clases en la capital y el vecino Estado de México, donde se han dado la mayor parte de los casos.
Calderón canceló una gira que tenía prevista para hoy a Ciudad Juárez, en el norteño estado de Chihuahua, y el jueves estuvo reunido durante más de cuatro horas con el gabinete para analizar la situación.
Los principales síntomas de la enfermedad son fiebre muy alta repentina, dolor de cabeza, ojos rojos, flujo nasal y tos.
Se contagia con gran facilidad, por lo que se recomendó a la población mantenerse alejada de personas infectadas, no saludar ni con un beso ni dando la mano, utilizar cubrebocas, lavarse las manos seguido y estornudar en el ángulo interno del codo, entre otras medidas.
En las escuelas "muy probablemente sigan las clases suspendidas durante algunos días", dijo Córdova Villalobos. "Lo que hay que evitar es que se complique".
Algunas guarderías, en su mayoría para hijos de madres que trabajan, permanecieron abiertas, pero se recomendó a los padres no enviar a los niños. También se pidió que bebés y ancianos permanezcan en sus casas y evitar reuniones masivas o en lugares cerrados.
Muchas escuelas amanecieron con el cartel de "No hay clases", mientras que algunos planteles privados enviaron los autobuses escolares, que normalmente trasladan a los estudiantes, a las casas de sus alumnos para comunicarles la suspensión de actividades.
La influenza afecta generalmente a menores de tres años y mayores de 60, pero ahora los afectados han sido personas "en edades intermedias" que normalmente no se vacunan.
Las autoridades aún no saben si la vacuna contra la influenza, que se aplica normalmente a los sectores más vulnerables por su edad, sirvió para proteger a las personas del nuevo virus.
Además de los casos en la capital y el estado de México, en el resto del país ha habido casos aislados en seis estados, en especial en San Luis Potosí.