En el 2006, el Tungurahua
dejó cinco muertos y USD 150 millones de
pérdidas
Elcomercio.com, Internet
Cinco fallecidos, 8 heridos,
60 desaparecidos, siete caseríos demolidos,
850 animales muertos, 15 000 hectáreas de
cultivos destruidas y 6 500 personas evacuadas dejó
la actividad eruptiva del volcán Tungurahua
en agosto de 2006. Eso según un informe del
Programa de Preparativos para Emergencia y Desastres
en conjunto con el Instituto
Geofísico de la Politécnica Nacional
y el Ministerio de Salud.
En 1640 se registró la primera erupción
del volcán. El proceso eruptivo se mantuvo
estable hasta 1918, cuando se inició la mayor
erupción vista desde 1886. La columna de
humo llegó a aproximadamente 25 km de altura.
Desde 1918 el volcán siguió dando
muestras de actividad hasta 1925.
En 1999 inició una nueva
etapa eruptiva del volcán. Y desde entonces
los habitantes cercanos a la “mama”
han convivido con la inconstancia del volcán.
Luego de una etapa de altibajos
en la actividad, el 14 de julio del 2006 el Tungurahua
produce la más grande erupción luego
de 88 años. La lava y flujos piroclásticos
bajó por cinco quebradas y que afectaron
principalmente a Cusúa y Bilbao.
El 16 de agosto del 2006 se produjo
una erupción de once horas, la más
fuerte del actual proceso, arrasó cinco poblados
y causó la muerte de seis personas, entre
otros daños.
El Instituto de la Politécnica
Nacional advirtió que el comportamiento actual
del coloso es similar al periodo que se vivió
entre mayo y agosto del 2006.
Las pérdidas que
dejó el coloso
La erupción que el volcán
en 2006 se caracterizó por flujos piroclásticos
que descendieron por las quebradas aledañas,
los sismos fueron muy frecuentes, así como
la emisión de gases y las columnas de ceniza,
que cayeron también en otra provincias como
Chimborazo, Tungurahua, Bolívar, Los Ríos
, Guayas y Manabí.
10 comunidades de Guano y Penipe se vieron afectadas
por la lava. En este último cantón
riobambeño, los flujos piroclásticos
y la ceniza que arrojó el afectaron a las
comunas Puela, Bilbao, Chonglontus, Anabá,
Palictagua, Santa Fe de Galán, Ilapo, La
Palestina, Sabañag. Pachanillay, Capil y
Cahuají Alto.
Las pérdidas económicas
que dejó a la producción agrícola
y ganadera la erupción de la ‘ mama’
Tungurahua bordeó los USD150 millones, aseguró
Patricio Donoso, titular de la Cámaras
de Agricultura de la Primera Zona durante el
gobierno de Palacio.
Las viviendas prometidas
aún no se terminan de construir
Según un informe de la Dirección
de Defensa Civil, el gobierno de Alfredo Palacio
entregó USD 7 507 929,11. Esa cifra fue transferida
a las juntas provinciales de Bolívar Tungurahua
y Chimborazo para cubrir gastos operativos y para
desarrollar proyectos de rehabilitación.
Sin embargo la misma entidad hizo una auditoría
a los proyectos que se realizaron con esos recursos
y determinó que al Gobierno le falta entregar
un millón de dólares para culminar
algunas obras como viviendas.
El Gobierno de ese entonces, por intermedio del
Ministerio
de Desarrollo Urbano y Vivienda ofreció
construir 713 viviendas para las familias evacuadas
por el proceso eruptivo del volcán Tungurahua.
El actual presidente, Rafael Correa, visitó
los poblados afectador y constató que falta
concluir las viviendas. Además criticó
que se hayan construido edificaciones que consideró
suntuarias, como coliseos y canchas.
Como el Gobierno
actual lo anunció hace una semana, este lunes
el Banco
Nacional de Fomento entregó 20 millones
de dólares en el cantón Baños
para créditos productivos que prevé
beneficiar a 9 cantones de Chimborazo y Tungurahua.
Las líneas de crédito se dirigirán
especialmente a las actividades productivas como
el cultivo, pastoreo de ganado, agroindustria y
pequeña industria, que realizan los pobladores
de la zona afectada por el proceso eruptivo.
Según el ministerio de Coordinación
de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea,
los 15 millones de dólares se destinarán
a la reactivación productiva, pero también
al turismo y los 5 millones que restan para créditos
a personas cuyas viviendas y propiedades se ubiquen
en zonas de alto riesgo.