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| En ciudad Alfaro, se reúne una delegación de personas de todo el país en contra del aborto. Foto: EL COMERCIO |
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Publicado el 19 de junio de 2008
El aborto generó intensos debates
Este tema provocó que dos asambleísta de Acuerdo País, Rossana Queirolo y Diana Acosta, se desafilien del bloque oficialista.
Redacción Política
La Asamblea tuvo el 18 de junio un vibrante debate sobre el capítulo de los derechos civiles, que incluye además el debido proceso y una justicia sin dilaciones.
La discusión fue apasionada porque el articulado incluía el tema del derecho a la vida, la reproducción y orientación sexual, entre otros puntos.
Algunos asambleístas, especialmente de la oposición y defensores a ultranza de la vida desde la concepción, llegaron vestidos de blanco, y con pequeñas pancartas que aludían al tema.
‘No al aborto, sí a la vida; los artículos, 1, 7...atentan contra la vida desde su concepción; la mujer dice sí a la vida...’, decían algunas de las leyendas colocadas junto a las curules de los asambleístas del PSC y el Prian, como Anabella Azín, Sandra Paredes, Gisell Rosado, del Prian; Cristina Reyes, María Cristina Kronfle y Leonardo Viteri, del PSC; y Rosanna Queirolo, ex Acuerdo País.
La idea era rechazar el contenido del articulado presentado por la Mesa 1 que, entre otras cosas, señalaba que toda persona tiene derecho a tomar decisiones sobre su vida reproductiva y decidir cuándo y cuántos hijos tener.
Ese contenido, que consta en el artículo 8 del articulado, para asambleístas como Anabella Azín, del Prian, deja la puerta abierta para legalizar el aborto.
Queirolo también cuestionó ese texto y otros planteados por la Mesa 1, presidida por María Molina, de la bancada del oficialismo.
Según Queirolo, el art. 8, al dar libertad a una mujer para que pueda decidir sobre su cuerpo, implica que “puede sacarse al hijo en el momento que le dé la gana”. Incluso, la norma permite a las menores de edad, de 11 ó 12 años, que pudieran quedar embarazadas, a exigir que se le practique el aborto, “porque el texto habla de toda persona...”.
La asambleísta también cuestionó el contenido del artículo 7 de la propuesta, que se refiere a los derechos sexuales de las personas, según los cuales pueden decidir libremente sobre su sexualidad y orientación sexual.
Esto, a juicio de Queirolo, significa que una persona puede cambiar de sexo.
La asambleísta del oficialismo María Augusta Calle refutó los argumentos de la oposición. “No es pecado hacer el amor y no quedar embarazada. Necesitamos salud sexual reproductiva, necesitamos ser seres humanos que podamos amar, equivocarnos... la mayoría de mujeres se cuida para no quedar embarazadas”.
La asambleísta María Molina enfatizó que el articulado sí garantiza el derecho a la vida, mientras que su colega y coideario Iván Rodríguez señaló que la vida no empieza con el nacimiento, sino desde su concepción. |