Publicado el 26 de abril de 2008
Propuesta del placer sexual de las mujeres causó revuelo
Aunque nunca llegó a debatirse en el Pleno, la iniciativa causó reacciones a favor y en contra en Ciudad Alfaro.
Redacción Política
La asambleísta por Manabí, María Soledad Vela (Acuerdo País), sorprendió al país al anunciar que en la nueva Carta Política ‘el derecho al placer sexual incluya a las mujeres’.
Aunque la iniciativa aún nunca llegó a ser debatida, su sola mención ha causado diversas reacciones en Cuidad Alfaro.
Por ejemplo, el asambleísta Leonardo Viteri (PSC) calificó a la propuesta de Vela de “novelería”. A su juicio, esa iniciativa refleja un desconocimiento de las normas internacionales relacionadas con la salud, así como a los derechos sexuales y reproductivos.
Según Viteri, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce los derechos sexuales y reproductivos, pero aclara que los primeros son intrínsecos al ser humano. Por ello, a su criterio no sería necesario incluirlos en la nueva Constitución.
La iniciativa de la representante fue hecha pública el 24 de abril en medios televisivos. Allí, señaló que debe existir una garantía constitucional para que las mujeres disfruten de su vida sexual, más allá de su labor maternal.
Esa propuesta fue respaldada por su coidearia María José de Luca. Ella agregó que el disfrute de la mujer debe trascender la esfera íntima y manifestarse en otros ámbitos de la vida.
El planteamiento de Vela fue recibido con beneplácito por parte de las organizaciones de mujeres. Ese es el caso del Movimiento de Mujeres del Ecuador, que en marzo anterior ya presentó una propuesta de articulado constitucional en ese sentido.
Específicamente, la iniciativa señala: “Para el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos, el Estado garantizará al ciudadano la autonomía personal en el ejercicio de su sexualidad, el reconocimiento a las diversidades sexuales y su derecho a la igualdad”.
Además, el planteamiento señalaba que “todas las personas tienen el derecho a tomar decisiones autónomas, libres y voluntarias sobre sus cuerpos, sexualidades, reproducción y vidas”.
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