La Calacalí-La Independencia se cerró
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Delante del peaje de Calacalí, una decena de autos permanecía apostada en el carril este-oeste de la vía Calacalí-La Independencia.
Ayer, estos vehículos no pudieron llegar a Nanegalito y sus alrededores, pues un derrumbe bloqueó el paso en el km 46 de la carretera. “Yo solo quiero ir a un terreno que está a unos 300 más allá del peaje y no me dejan pasar”, se quejó Manuel Prado, ganadero que venía desde Calderón (norte de Quito).
Kilómetros antes, en Calacalí, la Policía montó un improvisado control móvil para evitar el tránsito de los vehículos y buses.
Del otro extremo del derrumbe, la restricción de la vía fue desde Tandayapa. El deslizamiento ocurrió a las 11:30, según Juan Ganchala, subteniente del Cuerpo de Bomberos de Carcelén.
Unos 2 000 metros cúbicos de roca, ubicada en la pendiente adyacente al carril oeste-este de la vía, se desprendieron por filtraciones de agua. En estos días, las lluvias han sido frecuentes a lo largo de esta ruta, normalmente utilizada para trasladarse desde Quito a Esmeraldas.
Las rocas ocupaban alrededor de 35 metros de la vía. El montículo tenía 3 metros de alto.
Hasta las 14:00 de ayer, una volqueta conducida por personal del Consejo Provincial de Pichincha ya había limpiado 15 metros de la vía. En el lugar también había un tractor y una ambulancia.
Sin embargo, a esa hora, las siete personas encargadas de la tarea debieron interrumpir momentáneamente su labor cuando comenzó a llover intensamente.
“Si se trabaja con fuertes precipitaciones se corre el riesgo de que las rocas sepulten a las máquinas y al personal”, explicó Fabián Uzcátegui, del Consejo Provincial de Pichincha.
Mientras el funcionario hablaba, pedazos de roca se desprendían con la fuerza de la lluvia.
Una media hora más tarde, cuando la intensidad de las precipitaciones disminuyó, la máquina reinició sus labores.
La magnitud del derrumbe no permitía ver lo que acontecía al otro lado. Allí, otras cuatro máquinas también laboraban.
Estaba previsto que los trabajos duren aproximadamente 24 horas, es decir, hasta el mediodía de hoy. Sin embargo, el funcionario dijo que todo dependerá también de las condiciones climáticas.
Los conductores que quisieron ir a la playa por esa vía tuvieron que regresar a sus casas o utilizar la Alóag -Santo Domingo. Esta estuvo abierta hasta la tarde.
Pese a que la Policía informó sobre la situación de la vía a Nanegalito, varios conductores se arriesgaron a llegar al peaje de Calacalí. Ahí se colocó una cinta roja que advertía del peligro en la zona del derrumbe.
Al mediodía, una pareja contaba que por Nono también estaba cerrada la vía por un accidente de tránsito. Al ver que no podían pasar decidieron regresar.


