<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?>
<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel>
<title>elcomercio.com - Agromar</title>
<link>http://ww1.elcomercio.com/</link>
<description>Información de EL COMERCIO al instante</description>
<language>es-ar</language>
<category>Website News</category>
<lastBuildDate>Sat, 14 Nov 2009 19:56:00 GMT</lastBuildDate>
<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 19:56:00 GMT</pubDate>
<webMaster>webmaster@elcomercio.com (WebMaster)</webMaster>
<copyright>Copyright 2009 Grupo El Comercio | Todos los derechos reservados</copyright>
<item>
<title>La cosecha nacional de soya ya se vendió</title>
<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 19:56:00 GMT</pubDate>
<link>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316359&amp;id_seccion=258</link>
<guid>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316359&amp;id_seccion=258</guid>
<category>Agromar</category>
<description><![CDATA[El Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuicultura y Pesca (Magap) informó ayer que se autorizan las importaciones de maíz, en vista de que se ha regulado el precio interno. <BR><BR>Según Donald Castillo, subsecretario de Servicios Técnicos, el quintal de maíz se compra al productor en USD 14,50 y 15, cuando el precio oficial es de 12,50. Las empresas Pronaca, Afaba y Aprobal importarán el grano. Además, el Magap venderá 4 000 toneladas -que están en los silos- a cada una de ellas <BR><BR>En el caso de la soya, las industrias que procesan balanceados han comprado más de 50 000 toneladas de la cosecha nacional, según el compromiso que hicieron.]]></description>
</item>
<item>
<title>Agro, a merced de que llueva</title>
<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 19:56:00 GMT</pubDate>
<link>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316358&amp;id_seccion=258</link>
<guid>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316358&amp;id_seccion=258</guid>
<category>Agromar</category>
<description><![CDATA[<EM>Betty Jumbo R. Editora de Agromar</EM><BR><BR>En agosto pasado ya se dieron los primeros síntomas de la sequía que se avecinaba en el país.<BR><BR>El mismo Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuicultura y Pesca (Magap) hizo el balance de la afectación. Tres meses después, la situación es más crítica, pues nadie -excepto quienes tienen riego y aún son pocos- puede iniciar las siembras del nuevo ciclo agrícola.<BR><BR>Hace tres años, el Magap estableció como política la construcción de sistemas de riego. Sin embargo, aún no hay resultados para mitigar el impacto de la falta de lluvias, pues los efectos de un proceso no son inmediatos. Y queda claro que en tres años se van a resolver los problemas que ya tienen más de 25 años de lastre.<BR><BR>Sin embargo, la falta de previsión  perjudica a los agricultores y campesinos. No hubo información oportuna para que los campesinos no se arriesguen a sembrar y ahora perdieran sus cultivos, como ocurre en Carchi con las papas, maíz y habas.<BR><BR>Del otro lado, los campesinos tampoco han emprendido acciones de prevención. Por ejemplo, los ganaderos no guardaron alimento para  sus vacas. Son muy pocos los que fabricaron su propio heno (pasto seco) para esta época seca. Esas acciones aún son mínimas y los campesinos están a merced de que cuando haya lluvias se sembrará.]]></description>
</item>
<item>
<title>La exportación de mangos aumentará esta temporada</title>
<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 19:56:00 GMT</pubDate>
<link>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316357&amp;id_seccion=258</link>
<guid>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316357&amp;id_seccion=258</guid>
<category>Agromar</category>
<description><![CDATA[<html><body><img src="http://ww1.elcomercio.com/nv_images/fotos/2009/11/ec14_agro.jpg"/><br><br><EM>Redacción Guayaquil</EM> <BR><BR>La producción de mango se recuperó este año. En la temporada de cosecha, que empieza los primeros días de octubre y se extiende hasta enero, se espera obtener entre 8 y 9 millones de cajas. Esto, frente a los 7 millones que se vendieron el año pasado.<BR><BR>Un mayor número de horas de sol, durante la etapa de floración, mejoró la productividad de las plantas. Además, el clima también redujo la presencia de hongos y plagas en los cultivos, a diferencia de la temporada 2008. Ese año, el frío y las lluvias redujeron la formación del fruto. <BR><BR>Aunque, debido a la crisis mundial, todavía las ventas no recuperan los niveles obtenidos en 2007, cuando se vendieron hasta 11 millones de cajas.  <BR><BR>Estados Unidos continúa como primer destino de las exportaciones; representa el 75,9% de las ventas nacionales. Sin embargo, la entrada de la producción de mangos de Perú y de Brasil ocasionó el desplome en los precios de venta de la fruta.<BR><BR>Según Alberto Swett, uno de los principales exportadores del país, en las primeras semanas de octubre la caja se cotizaba en los mercados estadounidenses hasta en USD 12. La caída del precio internacional fue paulatina. En la última semana, la caja de la fruta se vendió en USD 2,50.<BR><BR><STRONG>Las Mangas cultiva hace tres décadas<BR></STRONG><BR>Matorrales de caña apuntalan a los árboles de mango cultivados, hace 30 años, en la hacienda Las Mangas, en el cantón Isidro Ayora, en Guayas.<BR><BR>El polvo del camino que conduce a la finca cubre el color rojizo de cada mango. La cosecha está en su mejor momento. Sorteando las ramas, los trabajadores trepan las escaleras para alcanzar los frutos.   <BR><BR>Mario Quiñones, dueño de Las Mangas, dice que la mejor forma de producir es “dejar al árbol ser árbol”. El productor prefiere no podar las copas y dejarlos crecer en su tamaño natural (más de dos metros).   <BR><BR>Quiñones tiene 30 años en el negocio del mango. Compró la finca para sembrar productos de ciclo corto, pero por la sequedad de la zona no obtuvo resultados. Luego, decidió empezar la aventura del mango. <BR><BR>“El cultivo copiamos a los americanos. Primero teníamos la variedad heyden. Por accidente tuve una mutación y salió una nueva variedad que ahora se llama edwards”. <BR><BR>La zona y el clima otra vez jugaron en su contra, pero siguió intentando y ahora tiene plantaciones con variedades de mango kent. “Hay árboles que han dado una tonelada cada uno (en un año). Están llenos de puntales porque se quiebran por el exceso de producción”. <BR><BR>Quiñones apostó a lo orgánico. Tiene un rebaño de más de 100 corderos, que se come la maleza y así no usa los herbicidas. Además, sembró  leguminosas que son como una alfombra natural que favorece a la recuperación del suelo. Hace abono con los desechos orgánicos de unos 300 cerdos. <BR><BR>En Las Mangas hay 7 000 árboles repartidos en unas 30 hectáreas de producción. En promedio, en cada temporada de cosecha se obtienen entre ocho y nueve toneladas por hectárea. El mango debe aguantar hasta 20 días de viaje y por eso hay que saber  qué tipo de fruto se escoge para cada mercado.<BR><BR>En estos días es frecuente ver transitar camiones en la hacienda. En el centro de acopio se embalan las cajas de cartón que van a EE.UU., Nueva Zelanda, Colombia y Venezuela.<BR><BR><STRONG>Agrivicsa prioriza el manejo en finca<BR></STRONG><BR>En hileras, hombres y mujeres rodean las parihuelas (mesones hechos con caña guadúa). Ahí se colocan los mangos para deslecharlos. El proceso consiste en cortarles el pedúnculo (rabito del mango) para extraer el látex y evitar que este dañe la piel de la fruta. <BR><BR>En el centro de acopio de la hacienda San Luis, de la compañía Agrícola Victoriosa SA (Agrivicsa), la carga y descarga de gavetas de mangos es intensa desde hace tres semanas.<BR><BR>La hacienda está en la vía Palestina-Vinces, en Guayas. Tiene 113 hectáreas en producción. De ellas, 95 están cultivadas con la variedad tommy atkins y el resto de kent.<BR><BR>Entre los más de 20 000 árboles se deslizan los trabajadores en busca del mejor mango. El color y el tamaño de cada fruto determinan su recolección.<BR><BR>Agrivicsa tiene 10 años comercializando en el mercado extranjero la marca Fresca. Desde octubre hasta la fecha, han exportado 12 contenedores de 5 280 cajas. Hasta enero, esperan completar los 70. El 90% va a Estados Unidos. <BR><BR>Felipe Cornejo, asesor agrícola de la empresa, dice que la calidad es lo básico para mantenerse en el mercador y la mejor forma de lograrlo es hacer un buen manejo del cultivo. La poda de árboles, un correcto uso de pesticidas y fertilizantes y una buena selección garantizan un buen producto.<BR><BR>Agrícola Victoriosa está en proceso de obtener la certificación Global Gap, de buenas prácticas agrícolas. Dentro de la hacienda se están colocando las señales, arreglando las oficinas y capacitando a los 170 trabajadores, como parte del proceso. Se espera obtener la certificación en 2010. <BR><BR>Cornejo explica que la calidad también se garantiza en las plantas procesadoras. El mango pasa por un proceso de hidrotermia, se sumerge en piscinas de agua caliente para controlar la mosca de la fruta. También hay controles de laboratorio que permiten un registro de cada lote cosechado.<BR><BR>“Un buen precio se logra por el color, el tamaño y sobre todo la trazabilidad (seguimiento de todo el proceso) de la fruta”.</body></html>]]></description>
</item>
<item>
<title>Los Rosado conviven con los mangos seis días a la semana</title>
<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 19:56:00 GMT</pubDate>
<link>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316356&amp;id_seccion=258</link>
<guid>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316356&amp;id_seccion=258</guid>
<category>Agromar</category>
<description><![CDATA[<EM>Redacción Guayaquil<BR></EM><BR>Los hermanos Rosado viajan una hora cada día para llegar desde Mocul (Los Ríos) hasta la hacienda San Judas, en el kilómetro 8 de la vía Palestina - Vinces (Guayas). Ahí su trabajo empieza a las 07:00.<BR><BR>En temporada de cosecha recorren los lotes del cultivo en busca del mejor mango. En el suelo agrietado y polvoriento quedan las huellas de sus zapatos de lona, color negro. Las manchas en sus pantalones y camisas son las huellas de su trabajo. Durante la recolección, el látex que chorrea del mango salpica su ropa y también las herramientas. <BR><BR>
<DIV class=inserto><STRONG>7 700 hectáreas <BR></STRONG>de mango se cultivan en Guayas, según la Fundación Mango Ecuador.</DIV>Wellington (28 años) y Joseph (22) tienen seis años trabajando en la hacienda. Lo primero que aprendieron fue el sitio donde cortar la fruta para no dañarla. “Se arranca en la última línea del tronquito que sostiene el mango”, explica el hermano mayor.<BR><BR>Su experiencia acumulada se refleja cuando, por ejemplo, deciden qué fruto cortar. La parte de arriba del mango  debe ser fuerte y llena de carne. La piel de la  fruta tiene que estar verde y con manchas rojizas.<BR><BR>Del bolsillo, envuelta en una tela raída, Joseph saca una tijera. Con cuidado, pero ágilmente, corta el resto del pedúnculo de la fruta y luego la coloca en una trabilla, una especie de red de tubería de PVC. “Es para que  salga la leche y no manche al resto”.<BR><BR>La recolección se realiza hasta las 12:00. A esa hora, un camioncito los traslada, junto al resto de jornaleros, hasta el comedor de la hacienda. Luego de almorzar van al centro de acopio, para empacar la fruta antes de llevarla  a la planta . <BR><BR>Toda la familia Rosado se dedica a la agricultura. Por los pocos recursos económicos, los jóvenes solo pudieron cursar la primaria. Pero, desde entonces, cultivan el campo. Antes se dedicaron a la siembra de arroz y de maíz. “Ese trabajo era más difícil. Nos gusta más el mango”, asegura el más joven. <BR><BR>En la hacienda trabajan de lunes a sábado. El domingo lo dedican a la familia. Ayudan en la casa, arreglan algunas cosas y salen de paseo. A las 15:00 termina la jornada. En su barrio los espera un grupo de amigos y una pelota de indor.]]></description>
</item>
<item>
<title>Un nuevo cultivo para extraer aceite se siembra</title>
<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 19:56:00 GMT</pubDate>
<link>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316355&amp;id_seccion=258</link>
<guid>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316355&amp;id_seccion=258</guid>
<category>Agromar</category>
<description><![CDATA[<EM>Redacción Esmeraldas<BR></EM><BR>Una nueva planta oleaginosa está ganando espacio en las fincas de Quinindé y La Concordia (Esmeraldas). <BR><BR>Se trata de la variedad denominada sacha inchi (maní de monte), originaria de la Amazonia de Perú, que podría ser una alternativa para la extracción de aceite, por su producción a menor costo que la palma africana. Así lo asegura Fernando Andino, titular de la extensión de La Concordia, de la Universidad Técnica Luis Vargas Torres.<BR><BR>
<DIV class=inserto><STRONG>Un proyecto<BR>En Esmeraldas</STRONG> existe el proyecto de construir una extractora en el sector de San Camilo. Allí también se hará el centro de acopio. <BR><STRONG>Los estudiantes</STRONG> de la universidad de la Provincia Verde aprenden en los viveros sobre la planta.</DIV>Los estudiantes de la Facultad de Agronomía hacen experimentos con esta planta, que alcanza los dos metros de altura y tiene una producción regular durante cinco años. Sus características físicas le hacen similar al maracuyá. El aceite se obtiene prensando las pequeñas semillas que crecen en unas pequeñas bolsas verdes.<BR><BR>El aceite de sacha inchi puede ser usado para la alimentación, en la industria cosmética y para medicinas. En Perú, en donde se vende envasado, se señala que es de mejor calidad que los aceites de oliva, maíz, palma, maní… pues contiene antioxidantes, vitaminas A y E y Omega 3 en mayor cantidad que las otras fuentes naturales.<BR><BR>Lo cierto es que ha tenido buena acogida en el sur de Esmeraldas. En Quinindé, por ejemplo, se han sembrado 150 hectáreas, otras 100 en la parroquia La Unión; en Plan Piloto, 15 hectáreas, y en Puerto Quito 15 más.<BR><BR>Además, según los técnicos, la planta no requiere mayores cuidados. Se adapta a diferentes tipos de suelo, pero necesita abundante luz, humedad y calor.<BR><BR>La idea de sembrar nació en Guayaquil, en 2008. Los agricultores peruanos y ecuatorianos se reunieron y hablaron de las bondades de este cultivo. Esta nueva alternativa se sugirió a los campesinos de las provincias de Esmeraldas, Pichincha y Santo Domingo para que la siembren.<BR><BR>En la vía Ventanas-Echeandía (Los Ríos) hay una parcela demostrativa de la planta, que busca incentivar su cultivo entre los hacendados del sector.<BR><BR>Inclusive se ha formado una empresa llamada Diedro Coord, que ofrece comprar la producción de sacha inchi a los agricultores. Ellos pagan USD 1 por el kilo de las semillas. Pero aspiran que por lo menos se siembren 500 hectáreas, para que la producción pueda ser industrializada.]]></description>
</item>
<item>
<title>Las papas no crecen y no hay pastos</title>
<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 19:56:00 GMT</pubDate>
<link>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316354&amp;id_seccion=258</link>
<guid>http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=316354&amp;id_seccion=258</guid>
<category>Agromar</category>
<description><![CDATA[<html><body><img src="http://ww1.elcomercio.com/nv_images/fotos/2009/11/ec14_agro2.jpg"/><br><br><EM>Redacción Tulcán</EM><BR><BR>Tres hectáreas de papa, haba y maíz que el campesino Luis Mejía sembró hace un mes están a punto de perderse por la falta de agua.<BR><BR>La tierra está seca, ocre, y el polvo se levanta con los ventarrones. En las últimas semanas, las lluvias son esporádicas en la comuna de San Miguel de Guano, del cantón Espejo (Carchi).  <BR><BR>El martes, Mejía acomodó en su tractor cuatro tanques y los llevó hasta la orilla del río. Los llenó con agua y retornó a sus cultivos.<BR><BR>Colocó unas mangueras y regó un cuarto de hectárea de papas. Las hojas de algunas plantas están marchitas. Al otro costado del terreno árido hay pequeñas matas de maíz. No llueve y teme que se pierdan. “Hace 15 días cayó una granizada y pensamos que llegó el invierno, pero no fue así”.<BR><BR>San Miguel de Guano es un caserío con viviendas dispersas que asoman en la montaña. Abajo están los cultivos y el ganado.<BR><BR>A 15 minutos, en El Ángel, Campo Godoy preparó el terreno para sembrar arveja. Con el azadón levantó la tierra para abonarla cuando llegue la lluvia. “Voy a esperar el agua que manda Diosito”. Él no quiere regar su cultivo usando el sistema de aspersores, como lo hacen algunos campesinos de la zona, porque no es recomendable. El terreno no es  plano.<BR><BR>Godoy sembró media hectárea de papas hace un mes y las plantas todavía están pequeñas. Antes ya hizo una cosecha de papas. Le pagaron USD 12 por quintal. Ahora le preocupa que las vertientes de agua que pasan por su propiedad estén secándose.<BR><BR>A una hora, en el cantón vecino de Montúfar, Hugo Tarapuez dijo que sus plantas de papa demoran en crecer. Invirtió USD 2 000 en el sembrado.<BR><BR>En San Miguel de Guano, el ganado no tiene pasto para alimentarse. La hierba amarilla está a ras de la tierra, porque no ha crecido, debido a la falta de lluvias.<BR><BR>El pasto empezó a escasear desde hace un mes. Las vacas y los terneros están flacos, porque el heno y la avena no son suficientes para alimentar al ganado.<BR><BR>El campesino Luis Mejía -quien también es ganadero- vendió cuatro vacas por el bajo rendimiento en la producción de leche.<BR><BR>El finquero entregaba antes 80 litros de leche diarios a los intermediarios; ahora solo obtiene 30 litros por día. “Nos pagan USD 0,31 por litro”. En otras fincas los agricultores ordeñan las vacas para su consumo personal.<BR><BR>En la provincia aún no se conoce a cuánto asciende las pérdidas ni las hectáreas de cultivos y pastizales afectados.<BR><BR>Lo que se conoce es que este año la cantidad de terrenos destinados a la crianza de ganado se incrementó. A las 100 000 hectáreas que hubo en 2008 se sumaron 40 000 en agosto último. En Carchi hay 140 000 reses y la producción de leche alcanzó los 800 000 litros diarios.<BR><BR><STRONG>Las siembras no se inician</STRONG><BR><BR>Según un balance del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuicultura y Pesca, la sequía perjudicó a varios cultivos y a los pastos para ganado. <BR><BR>Desaparecieron cultivos de papa, pasto, maíz y haba. También, los agricultores de la Sierra están afectados porque no pueden iniciar las siembras. Por ejemplo, es época de siembras de papas, pastos, cebada, quinua, chocho, cebolla, trigo, haba, arroz, camote, papayas, pimiento, pepino, melón maní y tomate riñón.<BR><BR>Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi, Guayas, Los Ríos y Manabí son las provincias más afectadas por falta de lluvias.</body></html>]]></description>
</item>
</channel>
</rss>
