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<title>elcomercio.com - Cultura</title>
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<description>Información de EL COMERCIO al instante</description>
<language>es-ar</language>
<category>Website News</category>
<lastBuildDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</lastBuildDate>
<pubDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</pubDate>
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<copyright>Copyright 2009 Grupo El Comercio | Todos los derechos reservados</copyright>
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<title>Ana y Milena saltaron a un libro</title>
<pubDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</pubDate>
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<category>Cultura</category>
<description><![CDATA[<EM>Redacción Cultura</EM> <BR><BR>Los personajes  Ana y Milena, que  han tenido espacio diariamente en la sección de  tiras cómicas  de EL COMERCIO, acaban de saltar a un nuevo formato con el  libro Ana y Milena , del autor Fabián Patinho.<BR><BR>La noche del jueves pasado se hizo  la presentación oficial de esta obra en el bar El Pobre Diablo de Quito. En el acto participaron  Rocío  Carpio, Paulina Recalde y, finalmente,  Fabiano Kueva, con una instalación sonora sobre la base de la tira cómica. La idea de  hacer un libro nació hace pocos meses, apunta el autor, por “sugerencia insistente del público”.]]></description>
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<title>El Bicentenario, en versión del arte contemporáneo</title>
<pubDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</pubDate>
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<category>Cultura</category>
<description><![CDATA[<P><EM>Redacción Cultura</EM> <BR><BR>Utopía no solo significa un lugar desconocido y existente solo en la imaginación o  en el  deseo de los soñadores, también  puede ser el símbolo de un tiempo  ideal que nunca ha existido.<BR><BR>El  juego de conceptos  viene de la pluma del poeta  uruguayo, recientemente fallecido,  Mario Benedetti y ha servido de estandarte teórico (y también de título) para la muestra  colectiva que se abre esta noche a las 19:00  en el Centro de Arte Contemporáneo de Quito (antiguo Hospital Militar). <BR><BR> Menos tiempo que lugar reúne el trabajo de 14 artistas contemporáneos de América Latina  y de  Europa.  Es un proyecto  del Instituto  Goethe, de Alemania, pensado  y levantado   por el   curador  alemán Alfons Hug, quien además es el director del  Instituto  Goethe de Sao Paulo.<BR> <BR> Hug  se encargó de la propuesta conceptual,  de la selección de los   artistas  y de los pequeños apoyos económicos que estos recibieron. La  curadora chilena Paz Guevara ha trabajado  junto a Hug como asistente curatorial  en la construcción  teórica, así como en la coordinación de las exposiciones  específicas que se harán en varios  países de América <BR>Latina desde este año  hasta   2011.<BR> <BR>“En Quito se hará el estreno mundial, por llamarlo así, de la propuesta. El movimiento artístico y cultural de Quito, así como su infraestructura, nos llevó a hacer aquí la primera muestra”. <BR><BR>Paz Guevara, además, cuenta que los artistas trabajaron en total libertad  a partir de la provocación  del  curador:  la  Carta de Jamaica, el triste balance que Simón Bolívar realizó sobre los territorios que acababa  de rescatar  de España.  Por Ecuador participan  el artista visual Pablo Cardoso  y el teatrero  Peky Andino Moscoso.</P>]]></description>
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<title>El cuento del cuento que contaron</title>
<pubDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</pubDate>
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<category>Cultura</category>
<description><![CDATA[<P><EM>Salarrué<BR>El Salvador, siglo XX</EM></P>
<P>Puesiesque Mulín, Cofia, Chepete y la Culachita se sentaron y dijeron: “Contemos cuentos debajo desta carreta”. “Sí”, dijeron “contemos”. Y entonces Chepete dijo: “Yo sé uno bien arrechito”. “Contalo, pué”, le dijeron. <BR><BR>Y él entonce lo contó y dijo: “Puesiesque un día, ya bien de noche, venía un tren y al yegar a una sombra de un palón, siasustó la máquina y se descarriló sin sentir a quioras, y se jue caminando por un montarral hasta que ya nuguantó, porquiba descalza, y se paró debajo de unos palencos de la montaña.<BR><BR> Y los maquinistas dijeron: “¡Dejemos aquí esta papada vieja, que tanto que pesa!”. Y la dejaron, y creció el monte con el tiempo. Y un día la hayaron ayí los micos y se encaramaron en ella y pensaron: “¿Qué será?”. Y un mico jaló la pita de la campana y ¡talán, glán, glán! sonó. Y salieron virados por los palos y diay regresaron y la golvieron a sonar hasta que ya no les dio miedo. <BR><BR>Entonce con unos martiyos se pusieron a sonar la campana y toda la máquina, hasta que le sacaron chispas y se golvió a prender la leña y empezó a calentarse: ¡fruca, fruca, fruca!... Y un mico jaló el pito y ¡pú-pú!, pitó y salió a toda virazón otragüelta, hasta que se les quitó el miedo y se pusieron a meterle leña y leña, pero como la máquina no tenía ya agua, cuando le jalaron la palanca, se tiró corcoviando por un camino y reventó ¡¡pom!! y todos los micos volaron por el aigre y se quedaron prendidos de las colas en las ramas más altas de los palos”. Entonce la Culachita le dijo: “Golvelo a decir”. Y Chepete le dijo: “Güeno”. Y golvió a comenzar y siacabuche.</P>]]></description>
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<title>Un fascículo sobre la oposición al 10 de Agosto de 1809</title>
<pubDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</pubDate>
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<category>Cultura</category>
<description><![CDATA[El fascículo 15 de la  colección de ensayos históricos  La revolución quiteña,   que circula  gratuitamente  con este Diario todos  los martes  y los  sábados, está dedicado a  las reacciones  realistas que   se sucedieron luego    del 10 de Agosto de  1809.  <BR><BR>El  artículo  Voces discordantes  y represión: la oposición  a la Junta quiteña está firmado por   el historiador  Fernando  Hidalgo Nistri.  Se trata de una de las vetas menos exploradas en  esta oposición de  varias de las figuras más prestantes de la sociedad colonial  quiteña  al proceso  autonomista  y, luego, independentista de la ciudad.  Con la ayuda de un amplio aparato de citas, el autor   revisa la idea  generalizada por la historia oficial, de que el movimiento  contó con la unanimidad de la sociedad de ese momento. De ese modo se  ve la postura de los nobles y  la lectura que en ese momento hicieron las clases dirigentes de otras ciudades  vecinas.]]></description>
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<title>La novela que Nabokov ordenó quemar se publica</title>
<pubDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</pubDate>
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<category>Cultura</category>
<description><![CDATA[<html><body><img src="http://ww1.elcomercio.com/nv_images/fotos/2009/11/ec07_CULTURA1.jpg"/><br><br><P><EM>Redacción Cultura y AFP</EM> <BR><A href="mailto:cultura@elcomercio.com"><FONT color=#2686af>cultura@elcomercio.com</FONT></A><BR><BR>En la cama del hospital, antes de morir, en 1977, Vladimir Nabokov escribía. Como un condenado que consigna su última voluntad, dejaba correr  su lápiz  sobre unas cartulinas pequeñas que se acumulaban lentamente  a un lado de su lecho de enfermo. <BR><BR></P>
<DIV class=inserto><STRONG>Entre líneas</STRONG><BR>Para quienes  no se aguantan las ganas de leer el libro, la empresa de ventas por Internet Amazon ofrece la posibilidad de  comprarlo  por USD 23,10.<BR>Nacido en  San Petersburgo en 1899 y emigrado cuando se produjo la revolución de 1917, Nabokov escribió primero en ruso y a partir de 1941 en inglés.<BR>La novela   fue extraída de 138 fichas manuscritas. Trata de un  intelectual fracasado cuya joven esposa le es infiel.</DIV>
<P>Corría contra el tiempo o el tiempo corría contra él, como se quiera verlo. El caso es que el tiempo ganó. Al menos eso parecía  pues esas cartulinas  -que contenían la última novela del ruso titulada El original de Laura - jamás salieron a la luz.<BR><BR>Jamás hasta ahora, porque  el tiempo es más voluble  de lo que se parece  y la muerte mucho más caprichosa  de lo que se piensa. Esa última novela finalmente será  publicada. Llegará a las librerías de Estados Unidos e Inglaterra en poco menos de una  semana, el 17 de este mes.<BR> <BR>Como un antiguo héroe, o  como un mártir, o solo como un desesperado,  Nabokov ordenó a su  mujer, Vera, que  quemara esas notas  apenas lo enterrasen a él.  Pero cuando  ella regresó del funeral no tuvo corazón para  echar al fuego esos últimos papeles del que  había sido su marido por  más de 50 años.  Optó mejor por una indiferencia meticulosa y vigilante que prolongó  hasta el final de su vida, en 1991. <BR><BR>Nunca comentó su decisión, excepto quizá por el hecho de que, antes de morir, Vera quemó las cartas que le había enviado a su Volodia . Como para decir que quien  quiere quemar algo,  lo quema y  ya está.<BR><BR>Esa actitud la heredó Dimitri Nabokov, el hijo de ambos, ahora septuagenario.  Los rumores sobre esa última obra se enredaron tanto en fantasía -o en el deseo- de los fanáticos de Nabokov-,  que   pronto se corrió la idea de que esa, precisamente, era la mejor obra del autor ruso, la más descarnada sexualmente, la más irónica, la más dolorosa.<BR> <BR>Ahora los críticos   y los académicos se han embarcado en una discusión sobre si era mejor respetar la  última voluntad del  genial escritor.  Los lectores no. Los lectores se sentirán fascinados  sin duda de que el maestro siga publicando, aun después de muerto, como cree el  escritor inglés Jhon Banville, entrevistado por la  cadena BBC.<BR><BR>Algunos académicos  también respaldan la decisión. Gavriel Shapiro, profesor de literatura rusa de la Universidad Cornell de Ithaca (Nueva York), cree que  “Dimitri tomó la buena decisión. Si su padre hubiese querido destruir el manuscrito, lo hubiese hecho él mismo ”.</P>
<P>Dimitri, ahora muy cerca de la edad que tenía su padre cuando murió, se ha mostrado dispuesto a comentar su polémica decisión.  Fiel a su tradición  familiar,  nunca ha abandonado el  humor refinado, agudo y desconcertante de su padre.<BR><BR>En una entrevista con la cadena  de radio inglesa NPR,  Dimitri  contó que finalmente se decidió  a publicar la obra luego de pensar por décadas. “Llegué a una  conclusión muy clara imaginando a mi padre, con una sonrisa irónica, en un momento más calmado y más feliz, diciendo: Bueno, estás en un verdadero desorden aquí... Sigue y publica. Diviértete un poco”.</P>
<P> Por lo demás el septuagenario  hijo  no tiene ninguna duda de que esta obra si no es la mejor, al menos sí está entre las mejores. A la BBC le dijo que se trataba de “una obra  extraordinaria y original, cautivadora, no siempre necesariamente agradable, escandalosa    en ciertos sentidos,  y sí, diferente de muchos de sus trabajos anteriores”.<BR><BR>Los derechos de la obra fueron  negociados por el agente literario Andrew Wylie  con Knopf/Random House en Estados Unidos y Penguin en Gran Bretaña.  Las fichas de cartulina  estuvieron  guardadas en la caja fuerte de un banco en Montreux (Suiza), donde vivió sus últimos años  el autor de Ada o el ardor .<BR><BR>La costumbre de la incineración bibliográfica la tenía Nabokov por una barbarie de la peor especie, siempre que no se tratara de sus propios libros.  También  intentó quemar el manuscrito de Lolita , pero Vera supo detenerlo a tiempo. Ahora, a 32 años, de  su muerte,  esta nueva novela  vuelve a poner en escena ese pálido fuego de su escritura.</P></body></html>]]></description>
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<title>Museo Ecuatoriano de Ciencias Naturales</title>
<pubDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</pubDate>
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<category>Cultura</category>
<description><![CDATA[<html><body><img src="http://ww1.elcomercio.com/nv_images/fotos/2007/11/edu8_museoccnn.jpg"/><br><br><P>Este interesante museo abarca variadas e interesantes áreas, las cuales pueden ser empleadas como recursos didácticos de apoyo en varias asignaturas y temas de algunos años de escuela básica.</P>
<P>A través de la visita a este interesante lugar, los estudiantes lograrán aprender mucho sobre las especies de animales. Prehistoria, historia, además de poder visitar una biblioteca especializada en ciencias naturales que cuenta con más de 1 300 libros, 500 publicaciones, 2 500 separatas, boletines, enciclopedias, revistas científicas, mapas y cartas topográficas y recortes de artículos periódicos.</P>
<P>Por otro lado, el museo ofrece servicios de:</P>
<P>• Taxidermia<BR>• Identificación de especies<BR>• Programa de voluntarios y guías<BR>• Permisos de exportación e investigación</P>
<P><STRONG>Datos importantes</STRONG></P>
<P>Horario: lunes a viernes de 8:30 a 16:30. Sábado atención a grupos de estudiantes con previa cita.</P>
<P>Valor: 2 usd adultos, 1 usd estudiantes y 50 centavos menores de seis años. Tercera edad y discapacitados 50% del costo.</P>
<P>Dirección: Rumipamba 341 y Av. De los Shyris, parque La Carolina.</P>
<P>Teléfono: 244 9824 - 244 9825</P>
<P>Fax: 244 9824 ext. 103</P></body></html>]]></description>
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<title>El premio Jorge Mantilla Ortega ya tiene a sus ganadores</title>
<pubDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</pubDate>
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<category>Cultura</category>
<description><![CDATA[<html><body><img src="http://ww1.elcomercio.com/nv_images/fotos/2009/09/ec03_politica1.jpg"/><br><br><P><EM>Redacción Cultura<BR></EM><A class=link_generico href="mailto:cultura@elcomercio.com"><EM>cultura@elcomercio.com</EM></A><BR><BR>El bombardeo en Angostura, el adiós de un deportista,  un pueblo perdido de los Andes... Los periodistas, autores de estas historias locales, serán premiados con el galardón     Jorge Mantilla Ortega (JMO) 2009.<BR><BR>El concurso, que se realiza cada año, ya tiene  ganadores. En la categoría Reportaje fue seleccionado el trabajo   Frontera caliente: El tour FARC acabó en tragedia , de Arturo Torres, Nancy Verdezoto, Diana Hinojosa y Carlos Rojas. En Crónica será premiado Marcos Vaca, por su texto titulado   En Llangahua se patea con botas . Mientras que la serie de imágenes    Un adiós de bronce. Jefferson Pérez , de Paúl Rivas Bravo,  ganó en la categoría de Periodismo gráfico.   <BR><BR>106 trabajos respondieron a la convocatoria de este año. En esta ocasión, el jurado calificador estuvo conformado por      Consuelo Albornoz (editorialista de diario Hoy), Gonzalo Solano (corresponsal de la agencia AP) y Carolina Andrade Freire (directora de Comunicación Social de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil). <BR><BR>Los temas  llegaron al jurado sin el nombre de los autores ni  referencia del medio al que pertenecen, según cuenta Albornoz. “Después de proponer nuestras elecciones personales,  deliberamos,  presentamos argumentos y   releímos. Hubo algunos cambios entre nuestras  primeras posiciones y la decisión final”.<BR><BR>Los segundos lugares son para  Marcia Barzola Castro, José Olmos y María Alejandra Torres Reyes, en Reportaje;  Juan Francisco Beltrán, en Crónica, e Iván Kashinsky en Fotografía.<BR><BR>Después de analizar los trabajos recibidos, Carolina Andrade   concluyó que en el país “hay personas que están  haciendo buen periodismo, que tienen una plena conciencia de que su trabajo  repercute en la forma en que el país se ve a sí mismo”.<BR><BR>El JMO también entregará este año una mención de honor en cada una de las  categorías. En Reportaje a Susana Rentería Díaz, en Crónica a Huilo Ruales Hualca,  y en Fotografía a Julio César Estrella Guerra.</P>
<P><STRONG><FONT color=#2686af>Testimonios<BR></FONT></STRONG><BR><EM>Arturo Torres, Reportaje<BR> La idea fue informar en detalle el bombardeo </EM><BR><BR> “La consideración principal era profundizar en un  tema de magnitud continental que fue el bombardeo del 1   de marzo en Angostura.  Luego del hecho  empezamos  a  planificar un  tema  de fondo que explique por qué  y  cómo   ocurrió el    bombardeo. Además, se  contextualizó  el tema en función de que ese era el síntoma de que en la frontera había desplazamientos permanentes  de las  FARC y que, durante años,  esas fuerzas han penetrado  el cordón fronterizo del Ecuador.   Fue un trabajo de toda la sección Judicial. Cristian  Torres también   participó,   aunque no aparece  como ganador  porque  paralelamente  concursó con  una crónica”.    <BR><BR><EM>Marcos Vaca M., Crónica<BR> Este es el fútbol en uno de sus estados naturales <BR></EM><BR>“En  Llangahua, en Tungurahua, el sol  solo está de adorno y los caminos son de tierra  y por eso los niños y niñas deben jugar fútbol con  ponchos y botas. Eso me llamó la atención. Ahí nació l a crónica En Llangahua se patea con botas . En esos días  se discutía en el mundo la posibilidad de que no se pueda jugar fútbol en ciudades  con mucha altitud y entonces quise escuchar los testimonios de los niños del páramo.   Carlos Campaña, fotógrafo de este Diario, conocía la zona y algún momento vio jugar a los niños. Él  quería fotos  para el libro La vida es un juego , así que decidimos buscar la historia y contarla de una forma alegre, en su estado más natural”.<BR><BR><EM>Paúl  Rivas    Fotógrafo<BR> Fue un día completo  con Jefferson Pérez <BR><BR></EM>“El trabajo  que presentó tuvo relación  con   la última carrera del  medallista de oro y campeón mundial,    Jefferson Pérez. Ese evento se cumplió en  Murcia,  España. Fue una crónica gráfica del calentamiento,  preparación, competencia  del deportista  y la presencia  de todos los ecuatorianos que aparecieron  y  vivaron  durante la competencia     en  tierras  europeas.     Me   dediqué     un día entero  a   la   cobertura.    Cuando  realizaba este trabajo fotográfico,   nunca pasó por mi mente  ganar algún  concurso. Únicamente cuando vi la convocatoria  pública  que se hizo a través del periódico  comencé   a analizar mis trabajos   archivados”.</P></body></html>]]></description>
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<title>Carolina Vallejo Donoso</title>
<pubDate>Sat, 7 Nov 2009 12:00:00 GMT</pubDate>
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<category>Cultura</category>
<description><![CDATA[<P><EM><IMG hspace=10px src="nv_images/secciones/arteducarte/caro-vallejo.jpg" align=left border=0>(Quito, 1974)</EM> Licenciada en Artes Plásticas y Diseño Gráfico en la Universidad San Francisco de Quito. Desde el año 1997, ilustra las portadas de la revista “This is Ecuador”. También se desempeña como facilitadora en programas de desarrollo personal y organizacional a través de la educación experiencial. “The Edge”. Trabaja en ARTEDUCARTE desde el año 2000 mereciéndole un reconociendo especial en el año 2004. Ha sido profesora de arte en varias escuelas de Quito y posee un taller privado de arte para niños.</P>
<P><STRONG>Testimonio</STRONG><BR><BR>En este año en Arteducarte pude comprobar una vez más la importancia que tiene el arte en los niños y lo mucho que se puede llegar hacer con ellos mediante él.  <BR><BR>El arte es una herramienta muy fuerte para trabajar, mas allá de las técnicas y  las materias, trabajar sobre uno mismo. Arteducarte es un espacio donde se les da a estos niños la oportunidad de conocerse más y de poder plasmar lo que están viviendo de manera diferente con espacios para sentir, crear y expresar sus emociones y sentimientos sin tantas limitaciones. <BR><BR>Ha sido un año de fuertes emociones  y, como siempre en Arteducarte, vivimos experiencias que nos marcan y nos enseñan la capacidad creadora que hay en todos y la importancia de buscar medios de comunicación y expresión que nos conduzcan a lo que considero lo más importante: Conocerse uno mismo.</P>]]></description>
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