Washington Paspuel. Machala.
wpaspuel@elcomercio.com
Pese al alto precio del maíz duro, la industria de balanceados está creciendo en el país.
Este año, se espera producir 1,9 millones de toneladas, 100 000 más que el año pasado. No se incluye a la producción artesanal de pequeños avicultores.
Los fabricantes de balanceados prevén que el sector seguirá creciendo, pese a los altos costos de las materias primas. El precio internacional del quintal de maíz subió de 13,50 en enero a USD 16 en julio, según la Asociación Ecuatoriana de Fabricantes de Balanceados (Afaba).
Por ejemplo, la empresa Aviforte, en el norte de Quito, planea expandirse el próximo año al segmento de alimentos para tilapia y camarones, con balanceado compactado. La firma produce 400 toneladas al mes.
“El negocio tiene buenas perspectivas, siempre que esté asegurada la provisión de materia prima”, expresa Juseth Andrade, gerente de Producción.
En previsión al alza, Aviforte compró 150 000 quintales a principios de año para seis meses. “Compramos a USD 13,50 el quintal, ahora el importado está en 17. Estimamos que el próximo año llegará a USD 20”.
Por eso, el quintal de balanceado subió de USD 16 en enero a 21,90 en la actualidad. “Ese incremento nos redujo un 10% las ventas en el último trimestre”.
Wilson Hidalgo, gerente de Afaba, estima que este año el crecimiento en el costo del balanceado ha sido del 40%.
En Santo Domingo de los Tsáchilas, los fabricantes optaron por abrir nuevos nichos de mercado. “Buscamos llegar a más clientes con un producto con valor agregado”, dice Diocles Moreira, presidente de la fábrica Travesuras del Gallo.
Esta empresa produce 80 toneladas semanales de balanceado para pollos. “Este año proyectamos crecer un 12%”.
En El Oro, al sur del país, los pequeños productores se asociaron. En Balsas, un grupo de fabricantes se unió para reducir costos y llegar a más clientes.
La producción está en varias manos. Afaba agrupa a 288 fabricantes, que generan el 44%. Este y Pronaca hacen el 85% de la producción total, según el último censo. El resto está en Molinos Champion, Pollo Favorito, Unicol y el grupo Anhalzer.
Hidalgo dice que las lluvias en EE.UU., que afectaron a los cultivos, y una mayor demanda para biocombustibles influyeron en el precio. Por eso, los costos del balanceado subieron, pues el maíz es su componente principal con el 70% (ver gráfico).
La industria importa hasta el 60% de maíz, principalmente de EE.UU. El resto es adquirido a los agricultores locales, cuya producción de invierno fue calculada en 608 817 toneladas por el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuicultura y Pesca (Magap). Empero, los industriales dicen que fue menor.
Las perspectivas quedaron cortas, porque se proyectaron tres toneladas por hectárea, pero por las lluvias decayó a menos de dos toneladas, afirma Hidalgo. “Evaluamos hace dos semanas y no llega a 400 000 toneladas. Ese hueco se debe cubrir con maíz importado”.
Por esto, el ministro Walter Poveda anunció que se aprobó la importación de 80 000 toneladas para fines de este mes
Los maiceros están en desacuerdo. El presidente de la Federación Nacional de Maiceros, César Herrera, dice que la cosecha de verano será de 200 000 toneladas que con la de invierno, que aún queda, abastecerá hasta enero próximo.
Relacion argicultorers
Las granjas despiden personal
En el último mes, el quintal de maíz pasó de USD 12,50 a 16,40 en la Sierra central.
Joselo Sánchez, un avicultor tungurahuense, que durante el proceso eruptivo del volcán Tungurahua perdió su granja de 30 000 aves de postura, cree que subirá a USD 20.
Este avicultor invirtió otra vez en el mismo negocio y tiene
25 000 aves y una producción diaria de 22 000 huevos.
Por esta razón, la Asociación de Avicultores de Tungurahua busca los mecanismos para importar el grano, evitando la especulación de los precios en el mercado nacional.
También han subido otros insumos como la mitionina (aminoácidos necesarios en la alimentación). Los 25 kilos que costaban USD 83 ahora están entre 180 y 190.
Por ello, tres de los ocho trabajadores fueron despedidos.
Otro avicultor, Jorge Chávez, de la compañía Lavalle del cantón Penipe, dice que han tenido pérdidas porque hace dos meses, la cubeta de huevo bajó de precio: a USD 1,70 y 1,80. Ahora está en 2,50. Las pérdidas fueron por USD 7 000”.
Él va a reducir su personal de 13 trabajadores a ocho personas. Red. Riobamba
Camaroneros
Más inversión en el camarón
El sector camaronero aplica medidas para soportar el alto costo de los balanceados. Esta actividad utiliza el 20% de toda la producción nacional.
Por ejemplo, el camaronero Marcelo Cevallos, de Pedernales (Manabí), bajó la cantidad de alimento para mantener su habitual producción. En vez de balanceado usa ajo.
El balanceado que se usa en cada hectárea es de 15 quintales en invierno y ocho en verano. La cantidad baja por las condiciones climáticas y porque “en verano hay una mayor incidencia de muerte”.
Mientras que Cristian Fontaine, también de esa zona manabita, invierte más dinero que antes para conservar la producción de camarón. Por eso dice que el aumento del costo del balanceado baja sus ingresos y afecta a su economía.
Hasta diciembre, Fontaine gastaba por alimentación USD 1 600 en 80 sacos mensuales de 40 kilos cada uno. Actualmente gasta 2 400 al mes.
En prebióticos, invierte USD 340 en poco más de 20 hectáreas. Los prebióticos son productos orgánicos líquidos para bajar las bacterias de la piscina. Fontaine tiene cinco piscinas. Red. Santo Domingo
Maiceros
El precio del maíz se reduce
La cosecha de maíz de invierno aún no acaba en Los Ríos, la principal productora del país. En Mocache, Ventanas y Palenque hay extensas áreas por recoger. Además, en dos meses empezará a salir la de verano.
El anuncio de la importación hizo caer el precio. “Desde la segunda semana de julio estaba en USD 15,50 y 16,50 y ahora nos están pagando 14,00 y 14,50”, dicen Rubén Torres y Fernando Sánchez, agricultores de Mocache.
Asdrúbal Ibarra, presidente del Centro Agrícola de Palenque, comenta que en ese cantón bajó a USD 12,50. Ellos están preocupados, pues en Palenque falta cosechar un 50%.
Freddy Barrionuevo, presidente del Centro Agrícola de Ventanas, dice que falta recolectar el 20% del área maicera.
Los productores están acumulando el maíz en mazorcas a la espera de que el precio mejore para desgranarlo. “No es posible que mientras el precio baja, el de los insumos sube. La urea, por ejemplo, cuesta USD 40”, señala Barrionuevo.
Los centros de acopios están llenos. Los agricultores creen que el Régimen debe abrir la frontera a Colombia para reactivar al agro. Red. Quevedo