Gastronomía ¿cuál es su significado real?
10/25/2005

La palabra gastronomía proviene del griego: "gastros" que significa estómago y "nomos" que significa conocimiento o ley. Se trata del estudio de las relaciones existentes entre la cultura y la comida. Erróneamente se considera a menudo que el término gastronomía se refiere exclusivamente al arte de cocinar, lo cual es únicamente una parte de esta disciplina: no siempre se puede decir que un cocinero es un gourmet.

La gastronomía estudia varios componentes culturales,  siendo la comida su eje central, por lo tanto está relacionada con las Ciencias Sociales, el Arte e inclusive con las Ciencias Naturales, en lo que hace referencia al sistema nutricional del cuerpo humano. La actividad principal de un gourmet incluye descubrir, probar, experimentar, investigar, comprender y escribir acerca de la comida. La gastronomía es una actividad interdisciplinaria, al punto de que un buen observador pudiera descubrir que alrededor de la comida cohabitan la danza, las artes dramáticas, la pintura, la escultura, la literatura, la arquitectura y la música, pero también están involucradas la física, la matemática, la química, la biología, la geología, la agronomía, la antropología, la historia, la filosofía y la sociología. Nada menos, nada más.

Posiblemente el primer estudio formal de la gastronomía data del siglo XIX cuando Jean Anthelme Brillat-Savarin publicó "La psicología del sabor" que, contrario a los tradicionales libros de recetas de cocina, ponía en el escenario y en la discusión el tema de la relación entre los sentidos y la comida, considerando a la festiva actividad de reunirse en una mesa para saborear  una comida, como una  ciencia.

La Gran cocina francesa

Durante el siglo XVII nació la cocina clásica en Francia. Luis XIV no era un gourmet, pero sí un glotón al que le preocupaba la cantidad más que la calidad, sin embargo su corte fue brillante y atrajo a gente de talento que pronto se convirtieron en mecenas de las artes, incluyendo el arte culinario. No se ha registrado nombres de famosos cocineros de la época porque el encargado de escoger los guisos y de vigilar su preparación y presentación era el ‘Escuyers de bouche’ o ‘Maitre d 'hotel’, siendo uno de los más famosos Sieur de la Varenne cuyo libro Le cusinier francois fue publicado en 1651. Hasta la Revolución de 1789 (y aún más tarde), la Corte francesa fue sede de la gran cocina y la comida instrumento de influencia política: desde el asombroso banquete que dio  Francisco I  para impresionar a Enrique VIII de Inglaterra y conseguir una alianza contra el emperador Carlos V, hasta las fiestas napoleónicas confiadas a  Talleyrand, quien dijo a los chefs: "Señores, ¡han salvado ustedes a Francia!".

Datos interesantes

El concepto de entremeses se inició hace muchos años en Rusia en donde, para estimular el apetito, se mordisqueaba algo pequeño y sabroso. Hoy, los entremeses son más que un pequeño bocadito, pueden resultar el mejor camino para una comida memorable.
El origen exacto de la pasta es desconocido, sin embargo ha dejado su marca desde tiempos tan distantes como la dinastía Ming en China. Se cree que Marco Polo introdujo los fideos en Italia a su regreso del Asia y que estos empezaron a ser un artículo de consumo desde entonces. La Roma imperial tenía un fideo muy  similar al taglialle (de una pulgada de ancho) conocido como laganum. Desde Italia los fideos de pasta (tagliarini) se esparcieron por Europa, convirtiéndose en los “nouilles” de Francia, los “fideos” de España, los “nudein” de Alemania y los “noodle” de Inglaterra. Por más de cuatrocientos años España tuvo una relación privilegiada con el "nuevo mundo". La riqueza y originalidad de lo que hoy percibimos como gastronomía mexicana, argentina, chilena, peruana, colombiana, venezolana, ecuatoriana, cubana fue producto de un intercambio en el cual España fue la más beneficiada. Pero la historia de la gastronomía española es también la de un legado valioso y único: la gastronomía árabe.
Los suizos comenzaron a fabricar chocolate a mediados del siglo XIX, cuando Daniel Peter lo  mezcló con leche para hacerlo más cremoso; luego de 8 años de experimentos infructuosos presentó la idea a un fabricante de leche evaporada, Henry Nestlé, quien mezcló leche condensada azucarada con cacao, iniciando así la fama del chocolate suizo.


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