La lección de las Aprendo no se aplica

4/1/2008

Redacción Sociedad

‘Vamos al mercado y compramos USD 2 de cebolla, 3 de tomate y 1 de naranjas. ¿Cuánto gastamos?”. Alan Cedeño, de 9 años, se pone nervioso, mira a sus compañeros y usa los dedos para hacer cuentas. Sin embargo, no puede responder.

El niño, nacido en Buena Fe, cantón de Los Ríos, es uno de los 46 alumnos del cuarto de básica A  de la escuela pública General Artigas, ubicada en las calles Quiroga y Rocafuerte (sobre el mercado de San Francisco, en Quito).

La prueba SER
El 2007, la toma de las pruebas Aprendo costó alrededor de USD 700 000. La aplicación de todo el sistema nacional de evaluación, exámenes nuevos para los alumnos y profesores costará USD 7 millones.
Las nuevas pruebas se llamarán SER y son parte del Sistema de Evaluación y Rendición de Cuentas (SER). Están listas y son 150 items, que se tomarán a seis grupos por aula.
Cada uno responderá 25 preguntas sobre el currículo del año lectivo. Docentes en la U. Católica las prepararon.      
Las pruebas Aprendo del 2007 permiten asegurar que no toda la educación pública es de mala calidad ni toda la privada es buena, según el Ministerio. Se registraron notas de 18 puntos sobre 20.

En este plantel de 554 alumnos el Ministerio de Educación tomó la prueba Aprendo, en noviembre del 2007. Tiene 17 docentes, dos (inglés y computación) a contrato. Fue parte de la muestra que recoge el Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad de la Educación, aplicado desde 1996.

“A esta hora  (08:30), algunos de mis estudiantes están dormidos. Son hijos de vendedores ambulantes o del mercado”, cuenta Gustavo Cabezas, docente de 55 años. Hace 22 salió del Instituto  Normal Jaime Roldós. Él interroga  a la clase: “¿Quién no desayunó?”. Varias manos se levantan y un chico responde: “Hoy mi mami no alcanzó a darme el café porque salió a las 03:00, para vender en el mercado de San Roque”.

¿Cuántos hermanos tienes? “Siete”, dice Alan. ¿Qué número de hijo eres? “Eso no sé”, indica. ¿Quién nació primero de tus hermanos? “Soy el mayor”, replica.

Esta pudiera ser una escena sin  trascendencia. Sin embargo, muestra algo que los resultados históricos de las pruebas Aprendo han señalado en 11 años. “Los escolares ecuatorianos no son capaces de hacer inferencias lógicas”, apunta Verónica Benavides, directora Nacional  de Planeamiento del Ministerio.

Ella explica que los chicos de décimo año tienen problemas en lectura y matemáticas. Entre los 10 y 11 años, un alumno debe ser capaz de hacer proposiciones y realizar relaciones entre ellas.  

Una proposición es una generalización que afirma o niega algo. Un ejemplo: Juanita lee un libro. Los escolares no hacen una generalización: “Las niñas leen libros”. El problema es que se quedan en el ejemplo particular, entre otros.

Este es uno de los resultados de las Aprendo, otro que también se arrastra desde 1996 es que logran hacer operaciones matemáticas básicas, pero se confunden en problemas mentales, que implican comprensión, como el ejercicio de las compras en el mercado. 
 
“A los niños les falta concentración, su atención dura pocos minutos. Tal vez la falta de alimentos sí influye en que se distraigan”. La reflexión es de la maestra Ibeth Salazar, de 49 años. Ella dirigió al cuarto A el año pasado, cuando se les tomó la prueba. Aunque  cree que la situación económica  incide en las notas, dice también que los resultados no reflejan lo que ellos saben. En el 2007 ningún niño perdió el año y el promedio fue 15. Miguel Ávila, director de la Artigas, considera que más factores influyen. Gran parte de sus padres de familia son analfabetos. 

Según dice, en  los años noventa  también les tomaron la prueba. Afirma que toda  actividad y más la educativa requiere una evaluación, pero con objetivos claros. Y puntualiza:  “En la escuela cumplimos una misión, pero ¿qué se hace a nivel macro?, ¿para qué preparamos a los alumnos? “No queremos que  terminen la primaria y ya”. Ávila  quisiera saber por qué no se han hecho correcciones.

Benavides no lo niega. El Ministerio no ha intervenido. Los promedios de las Aprendo, en 11 años, no muestran una mejoría.

“Fue tiempo perdido. No se creó un sistema nacional de mejoramiento profesional para capacitar sostenidamente, tampoco las universidades revisaron sus currículos de formación inicial...”.

Benavides afirma que hay más problemas: los cambios de gobiernos no permitieron que se aplique la reforma curricular en el aula; también faltan  parvularias para desarrollar habilidades congnitivas a temprana edad y por ello coordinan con el Ministerio de Inclusión Económica y Social. “En los centros del ORI y Fodi cuidan y alimentan a los niños, nada más”.

Sin embargo, cree que además de un diagnóstico del estado del sistema educativo, hace falta una rendición de cuentas de cada plantel.
Por eso este año el Ministerio aplicará pruebas censales a un millón de estudiantes en lenguaje y matemáticas y muestrales en ciencias naturales y sociales.

El tema es cuestionado por el Contrato Social de la Educación, que considera que primero habría que saber cuál es el paradigma de calidad que se maneja.

Juan Pablo Bustamante, especialista de Unicef, cree que las pruebas no son útiles si el Ministerio además de  divulgar los promedios  no trabaja con los problemas particulares de cada centro. 

“Dar un promedio nacional es decir que un hombre tiene un pie congelado y otro quemándose”. 

Punto de vista

Dra. Martha Grijalva. Ex coordinadora de Aprendo

¿Cuál es el apuro del Gobierno?

Con las pruebas Aprendo (1996) obtuvimos una radiografía de la situación de la educación. Sabíamos que había problemas pero no qué tan mal estábamos.

No sé por qué el Ministerio de Educación quiere aplicar una prueba censal, es más costoso. La única ventaja es ofrecer información sobre los resultados a cada institución. Pero si se trata de una muestra, se supone que es representativa y aunque no todos los escolares rindan un examen, las notas reflejan la situación de todos. Pero  falta una cultura estadística.

También quisiera saber qué pudo cambiar en el sistema educativo desde el 2007 al 2008. Creo que ni siquiera se han analizado suficientemente bien los resultados del 2007. No se trata de hacer tantas mediciones.

No hay prisa, la calidad de la educación es una variable muy lenta. Todavía no se presentan los resultados obtenidos en la Sierra  en el 2007, solo se conocen los de la Costa.  Las Aprendo, aunque se les ponga otro nombre, sirven para medir el nivel de dominio de las destrezas básicas, se mide por ejemplo el peso de un cuerpo, no se evalúa. Evaluar es juzgar si este es pesado o liviano.


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