Los estudiantes son evaluados

6/19/2007

Redacción Ambato

Los zapatos negros de Byron Quinatoa, de 14 años, estaban sucios porque no tuvo tiempo de limpiarlos. Tampoco desayunó antes de salir de su casa, a las 06:50, para rendir las pruebas de medición de logros académicos Aprendo 2007.

Ayer, a las 07:00, en las  aulas del colegio Nacional Quisapincha, al noroccidente de Ambato, debía resolver preguntas de lenguaje y problemas de matemática. Las dos materias son parte  de estas pruebas,   cuya aplicación se inició  ayer en el Ecuador.

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Rosa Gamarra, madre de Quinatoa, acompañó a su hijo. En aulas contiguas los padres llenaban la encuesta de valores asociados.

Sentado en su pupitre, Byron estaba nervioso respondiendo las preguntas de lenguaje. Con el  torso girado hacia atrás, buscaba la respuesta de la pregunta 23. “Es con ‘b’ grande o chiquita”, consultaba a su compañera Sandra Tuza.

En la prueba se pedía diferenciar palabras entre la ‘v’ y ‘b’. Ambos no respondieron esa pregunta luego de los 60 minutos  que demoraron los test. “No les preparamos para esta prueba”, explicaba Wilma Santana, profesora de lenguaje y comunicación.

Quisapincha es una área rural en Ambato. Ahí el analfabetismo es un grave problema. A eso se suma la confusión en la estructura del idioma, ya que también se habla quichua, por eso varios de los 50 padres que llenaron las encuestas  de los factores asociados tampoco sabían cómo responder.

Santana requirió  de la ayuda de uno de los cuatro padres letrados para responder las preguntas. Gamarra es ama de casa y vive de la agricultura. “A él (Byron) le doy 0,25 centavos para que coma arroz en el recreo, por eso viene sin café, pero quiero que estudie”.

Luego del receso de media hora los estudiantes regresaron al aula para resolver problemas matemáticos. Al mismo tiempo, en la inspección del plantel,  Rocío Pico, profesora de esa asignatura, llenaba otra evaluación  para maestros. 

La profesora estaba preocupada porque intuía que sus estudiantes no  superarán los 10 puntos sobre 20. “Solo revisamos operaciones básicas. Si  hay ecuaciones y ejercicios de razonamiento los chicos no sabrán qué hacer”.

Según la docente, la pobreza y el analfabetismo de los padres sí  influyen.   

La falta de personal docente en el Colegio Nacional Quisapincha no permitió a Pico cumplir su cronograma. En este establecimiento hay 350 estudiantes,  cuentan con 10 aulas y 23 profesores. La mayor parte del recinto está con el techo destruido y con ventanales rotos.

Las pruebas de ayer incluían evaluaciones a los padres y a los maestros. Las hojas técnicas pretendían establecer la influencia de las condiciones internas y externas en el rendimiento escolar.  

“Los problemas de factores asociados sí influyen en el bajo rendimiento. Nos faltan  aulas y materiales. La mayor parte de lo que tenemos es con el aporte de los padres”, adelantaba la rectora encargada del plantel, Edith Domínguez, en su primer día  de labores.

La comisión de la Dirección Provincial de Educación llegó a supervisar el proceso en Quisapincha a las 09:30.

Antes visitaron otros establecimientos particulares como los colegios Santo Domingo de Guzmán y   San Alfonso.

Similar agenda cumplieron Jaime Ruiz, director provincial de Educación,  y Verónica Benavides, directora Nacional de Planeamiento del Ministerio de Educación. Los estudiantes de la Universidad Técnica de Ambato (UTA) son los  autorizados a ingresar a las aulas para la evaluación.

Los universitarios recibieron una capacitación previa. “Nuestro trabajo consiste en tomar las pruebas, distribuir materiales   y hacer los cálculos estadísticos”, explicó Alexandra Unapuncha, estudiante  de Ciencias de la Educación. 

“A cada colaborador se  le dieron  20 dólares para la movilización y otros gastos”, expresó Benavides en su visita al San Alfonso.

Mientras,  la UNE insistió en que las preguntas formuladas son antipedagógicas porque no cumplen con parámetros pedagógicos adecuados a la realidad local.

En el colegio San Alfonso, los alumnos se presentaron con su uniforme de parada. “El fin de semana repasé algunos ejercicios y estudié ortografía”, comentó, en voz baja, Ángel Balladares,  de décimo B. A diferencia de lo que sucedía en  Quisapincha, los padres de familia no tardaron en la encuesta.

Incluso los maestros aceptaron que en las últimas semanas se revisaron  varios temas importantes de las dos materias. Los establecimientos de la tarde empezaron el proceso desde las 13:00. Luego de las 11:00 en los pasillos del Colegio Quisapincha había poca gente. En medio del calor, el desayuno de Quinatoa solo fue un helado. Regresó con su madre para almorzar y volver a las labores agrícolas.

En chimborazo  hubo quejas

La aplicación de las pruebas Aprendo, en Chimborazo, comenzó ayer en las escuelas rurales. Los estudiantes de tercero, séptimo y décimo año de básica de 35 escuelas y 25 colegios,  serán evaluados hasta mañana. Antes de  la aplicación de las pruebas evaluatorias a los estudiantes, los maestros de los establecimientos  en las áreas de lenguaje y matemática, recibieron capacitación sobre el tema. 

Verónica Benavides, directora Nacional de Planeamiento del Ministerio de Educación, en su visita ayer a Chimborazo, explicó que en la capacitación a los docentes se utilizaron las pruebas similares a las que se aplican.

“La idea es que conozcan el contenido de las preguntas, aunque el nuevo cuestionario no será igual, solo ayudará como guía”, dijo.

Sin embargo, las preguntas, especialmente en el área de matemática, fueron criticadas por los maestros del Pensionado Americano Internacional, de Riobamba. Geovanny Ávalos, profesor de esta asignatura en el centro educativo, explicó que cada  pregunta de este modelo tiene cuatro opciones, pero en algunas respuestas encontraron errores.

Los maestros tuvieron problemas para resolver los ejercicios y también el lenguaje técnico aplicado causó confusión.

Redacción Riobamba

Punto de vista

Eduardo Fabara Garzón. Profesor  Universidad  Andina

‘El siguiente paso es  mejorar’ 

La toma de las pruebas Aprendo 2007 es un hecho positivo, es necesario crear una cultura de evaluación educativa en el país.

El problema es que después de las pruebas, generalmente, los gobiernos no han tomado ninguna medida y en consecuencia es como un acto fallido, llegamos a lamentarnos de  lo que pasa en el sistema educativo, pero no se llega a mejorar. Como parte del Contrato Social por la Educación planteamos que el Ministerio asuma una política de mejoramiento del sistema en su globalidad.

La intención es que mejoren  los procesos de formación docente, las  metodologías de enseñanza, que actualice el currículo, los centros de capacitación para directores, para actualización  docente...

La ventaja esta vez  es que se considera que el sistema está bajo un plan decenal de educación con políticas propias que pueden  facilitar el proceso. Y con el antecedente de  las experiencias negativas. Las pruebas no han sido difundidas para un análisis, se mantienen en riguroso secreto, pero si hay errores hay que corregirlos.  Se supone que son repeticiones de la vez pasada, pero como no ha cambiado el currículo son válidas. Lo que cabe es una actualización.

Los participantes

Verónica Benavides,  directora de Planeamiento,   reconoció en Riobamba que en dos preguntas del cuestionario planteado  tuvieron fallas, pero que luego fueron corregidas por los técnicos que realizaron la prueba.

En Cotopaxi serán  evaluadas 209 escuelas y 10 colegios de la provincia. En Tungurahua participaron 18 colegios y 18 escuelas. El 20 por ciento fue particular y el resto fiscal. La muestra será  de 2 000 estudiantes en total.


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